Hay que saber para la vida, no para el previo, afirma psicólogo Gonzalo Ordóñez

Oct 17, 2006 | Institucional

Gonzalo Ordóñez Gómez es un psicólogo empecinado con el tema de la pedagogía y las competencias ciudadanas. Carga una alforja de estadísticas y se sabe de cabo a rabo los resultados de las pruebas Saber y Ecaes, sobre los que tiene una particular interpretación.

Este seguidor de Sigmund Freud y bachiller caldista de la vieja guardia, estuvo en la UNAB el lunes 9 de octubre en el Foro Diálogos Ciudadanos y delante de unos 200 estudiantes, les exhortó a reflexionar sobre la calidad de la educación de los adolescentes y universitarios.

También aprovechó para encarar el problema del pensamiento crítico que debería caracterizar a estudiantes y profesionales, e incluso se atrevió a hablar, delante de no más de una docena de profesores, sobre aquellos docentes que a estas alturas del siglo XXI siguen enseñando de memoria.

El título de su charla: "La Universidad aprende de tercero de primaria", ¿quiere decir que tan mal está la educación colombiana?
Quiere decir que la universidad no ha fijado claramente las prioridades de la enseñanza. ¿Cómo es que no se está trabajando el diálogo, el desarrollo del criterio moral y el desarrollo de la alta inteligencia? Entonces tenemos que empezar por tercero de primaria, que es la base, y poner las prioridades: Qué es lo que debe saber un estudiante universitario hoy para la vida, no para el previo.

¿Entonces la "Revolución Educativa" de este Gobierno para qué ha servido? ¿O no tiene nada que ver?
La Revolución puso las bases, pero es para la educación básica y media. Puso los lineamientos -qué enseñar y cómo enseñar-, los estándares -qué es lo que el estudiante debe aprender- y la evaluación sistemática. Con todo eso lo que sigue es lo pedagógico y cómo se va a articular en el aula. Pero en la universidad seguimos enseñando contenidos. Mejor dicho: dictando clase.

¿Aprender de memoria sin saber cómo se aplica o para qué va a servir, sigue siendo en términos generales el modelo nacional?
Aprender para el previo, ya no tanto de memoria porque realmente a los profesores nos da vergüenza pedir de memoria, pero el sentido del estudio todavía lo está poniendo el profesor y no el estudiante, y no se le está pidiendo elaborar el material. Hay problemas muy fregados en la elaboración de los escritos porque el estudiante es mucho más hábil en corte y pegue y en el manejo de la red que el profesor, entonces ya sabe cómo es que le van a rastrear su trabajo y no hay unos sistemas de control efectivos porque no hay estándares.

¿Tiene algo que ver con este problema la cultura de la fotocopia?
Claro, pero tiene que ver más el tipo de conocimiento que se maneja en la universidad, que es de manualitos, y eso sí es muy grave. El manual es una deformación del conocimiento porque deforma la lógica científica, los productos y los procesos. Un Freud en manual no queda en nada, queda en datos: consciente, insconsciente y preconsciente. En cambio, la tarea de la universidad es el trabajo con los textos clásicos, donde están los problemas y donde el estudiante aprende a pensar esos problemas, no las soluciones. Eso es como dijeron los franceses: retornar a los clásicos, en ciencias sociales, fundamentalmente.

¿Qué es eso que usted denomina la "psiquiatrización de la pedagogía"?
Meter al aula de clase categorías patológicas. Se dan tres factores: el profesor no es entrenado para hacer diagnóstico, los estudiantes no están en procesos patológicos sino de aprendizaje y, tercero, eso tiene consecuencias sociales. Un estudiante catalogado con baja inteligencia o como bipolar, es un estudiante que empieza a ser estigmatizado y marginado.

El contenido completo de este interesante diálogo, puede ser consultado haciendo clic aquí.

Estudios sociohumanísticos, exts. 193 – 274

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