Humberto Gutiérrez Vega: entrenando generaciones

Feb 4, 2020 | La calle del medio

El atletismo o “deporte base” como es su nombre popular entre los aficionados, es la conjunción de las destrezas físicas básicas: velocidad, resistencia aeróbica, saltabilidad y fuerza. Como ya es conocido, este deporte destaca por sus pruebas de pista, tales como los 100 metros planos y la icónica maratón, pero adentrándonos a otro factor conocemos el atletismo de campo donde está el fascinante mundo de los lanzamientos y en Santander sobresale Humberto Gutiérrez Vega, un bumangués que a sus 68 años de vida ha dejado un legado de deportistas en todo el atletismo, pero especialmente en estas disciplinas de campo.

Gutiérrez Vega toma su rol en el deporte en su adolescencia, donde por azares de la vida pasó de estar en la división de menores del Atlético Bucaramanga a ponerse unos “spikes” para correr 100, 200 metros y completar la posta de relevos de 4 x 100, en las cuales destacó en la época y coronó en varias ocasiones el podio. Para la época se enfocó en graduarse del colegio y seguir en el mundo del deporte como entrenador y profesor, capacitándose en todo aspecto y comenzando a dar sus primeros pasos con sus atletas. Algunos de esos frutos quedaron marcados en el colegio Infantas de Barrancabermeja, el Tecnológico Dámaso Zapata en Bucaramanga, el estadio Alfonso López y la actual pista “La Flora”.

Para Humberto inmiscuirse en el mundo de los lanzamientos fue casi la misma historia que el atletismo: mera coincidencia y gusto por la materia. A mediados de los años setenta las ligas de atletismo a nivel nacional enviaban a sus entrenadores a capacitarse en Cali a manos de entrenadores cubanos y rusos expertos en toda la materia atlética. Gutiérrez que toda su vida estuvo en pista, nunca había tenido una experiencia en carne propia con lanzamientos, lo más cercano a ello era su paisano y compañero Armin Luna, el cual fue uno de los caudillos del lanzamiento de martillo tanto en Santander como a nivel nacional y que hoy por hoy es uno de los entrenadores de alto rendimiento de la liga antioqueña, y este fue uno de los motivadores para que entrase en dicho campo. Humberto se capacitó y metiendo las manos al fuego, llegado a Santander comenzó a formar sus primeros pupilos en la disciplina, teniendo gran éxito y fomentando la práctica del deporte en el departamento.

Algunos de sus más apreciados atletas de la vieja escuela fueron Pedro Elías Díaz, quien llegó a tener títulos a nivel sudamericano y centroamericano, además de varios récords nacionales en la modalidad de lanzamiento de martillo en diversas categorías; Pedro Elías hoy se encuentra lejos del deporte, pero su linaje sigue presente en su hijo Pedro, el cual sigue las andanzas de su papá en una universidad en Canadá, obteniendo títulos para su padre y su delegación extranjera. Otro caso es el de Carlos Ladino Barriga, lanzador ambidiestro de jabalina y disco, el cual a manos de Gutiérrez Vega obtuvo múltiples títulos. Ladino siguió en el mundo de los lanzamientos como entrenador en Santander hasta 2009, cuando tomó rumbo en los lanzamientos paralímpicos en el Caquetá y actualmente es el entrenador de campo de la selección colombiana paralímpica de atletismo. Cabe destacar también que para los años ochenta tanto Gutiérrez Vega y Armin Luna fueron considerados los entrenadores de alto rendimiento de la modalidad, por lo cual en ocasiones viajaron con algunos atletas para velar por su rendimiento a lugares como México, Ecuador, Perú, Venezuela e inclusive China, donde acompañaron al lanzador de disco Juan Sarmiento, el cual clasificó a un mundial de atletismo, pero no estableció buena marca a pesar de haber sido campeón bolivariano.

Algunos triunfos más actuales de Humberto fueron Héctor Fabio Celis quien destacó por romper marcas con más de diez años de vigencia en las categorías preinfantil, infantil y menores. Además de instaurar récords nacionales para el lanzamiento de martillo y obtener el título de campeón sudamericano. Actualmente Celis se encuentra retirado a causa de lesiones. Otra pupila destacada de Humberto es Carolina Ulloa, quien al igual que Celis batió récords en las mismas categorías y hoy se sigue coronando como “la reina del martillo” estando invicta en todo su paso por las categorías. Carolina hoy sigue en el deporte, pero lucha contra lesiones, la falta de implementación y apoyo que se viven en Santander, por lo cual se vio en la necesidad de migrar a la delegación de Antioquia donde ve un mejor horizonte para su carrera.

Humberto considera que actualmente por su edad y las repercusiones de su juventud, no puede dar todo de sí, por lo cual lleva una vida más tranquila, enseñando el deporte de una manera más pasiva en las Unidades Tecnológicas de Santander y entrenando a un grupo mínimo de jóvenes; entre ellos Pedro Ayala, su última ficha en el atletismo; “me retiro feliz y tranquilo el día que Pedrito gane el Nacional de Menores Estudiantil”, afirma.

Gutiérrez ve en decadencia el panorama del atletismo en Santander, ya que la negligencia ha sido grande y tardía para el deporte; la infraestructura y los espacios no son óptimos, lo cual desmotiva a los deportistas obligándolos a dejar la delegación y migrar a otras o abandonar la disciplina por falta de medios.

A Humberto se le puede ver caminando por las UTS o la pista con su pinta deportiva; su icónica gorra de dicha universidad cubriendo su cabello cano, tenis, reloj de corredor y su bolso con sus implementos. Su exalumnos y atletas se lo encuentran por las calles, lo invitan a un tinto y charlar de las épocas de antaño, donde marcaron su rumbo como amigos o hasta como padre e hijo. Algunos de sus colegas y amigos de juventud hoy consiguen lazos con él como lo es Armin Luna o el caleño Pedro Grajales, quien compartió pista en diversas ocasiones con Humberto y que hoy cargan en su vejez todo un mar de aventuras en el atletismo. 

Trabajo de aula del curso Fotografía y lenguaje visual, correspondiente al primer semestre del Programa de Comunicación Social de la UNAB dictado por el docente Ricardo Jaramillo
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