Jóvenes con toda seguridad, proyecto para evitar accidentes viales

Mar 1, 2007 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Mónica Camacho Estevan
mcamacho2@unab.edu.co
En el caso de Bucaramanga, la situación se hace más compleja porque esta ciudad figura como la primera en heridos por la accidentalidad, mientras que ocupa el cuarto lugar en el número de muertos registrados por accidentes de tránsito en el país, según las estadísticas del Fondo.

De acuerdo con las cifras, en Colombia la segunda causa de muerte se produce por imprudencias al conducir un vehículo. En el año 2004, 5.483 colombianos murieron  y 35.914 resultaron heridos en accidentes viales. El 23% de las víctimas tenían entre 25 y 34 años dando como resultado que  el 32% de los accidentes fueran inducidos o sufridos por jóvenes.

Por esta razón, el Fondo de Prevención Vial creó en el país el programa Jóvenes con toda seguridad, a fin de prevenir accidentes y fomentar  la seguridad, especialmente entre los jóvenes entre 14 y 22 años, que es la población más vulnerable, bien sea como transeúntes o como conductores.

Conciencia a la hora de conducir
Las principales causas de accidentalidad en Bucaramanga se presentan porque los jóvenes a temprana edad se inician en el consumo de bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas. Pero además, no son concientes de los peligros y son facilmente influenciables ante el “reto de querer ser grandes” y la “búsqueda de su autonomía”.

Este es el caso de Margarita Monroy, estudiante de Medicina Veterinaria de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) quien a sus 16 años experimentó en carne propia perder el control de su automóvil por la autopista vía a Piedecuesta:

“Cuando uno es así de joven no es conciente de los riesgos, mis papás, profesores y amigos me llamaban la atención porque siempre transitaba a altas velocidades en el carro, hasta que un día cuando iba para mi casa me quedé sin frenos y entre el estrés del momento y lo rápido que iba perdí el control”.

Margarita no resultó lesionada cuando, en medio del trayecto, se subió al separador de la vía Bucaramanga-Piedecuesta, pero se llevó un gran susto.

Laura González, coordinadora del programa dijo a los medios que “el Fondo de Prevención Vial tiene el reto de reducir los índices de accidentalidad vial y precisamente los jóvenes ponen un porcentaje altísimo, con un 32% de los accidentes provocados o padecidos por ellos, lo cual hace que el Fondo atienda ese tema de manera prioritaria”.

Estrategias para persuadir a los jóvenes
El Fondo Vial tiene en el país el Carnaval Jóvenes con toda seguridad,  dirigido específicamente a estudiantes de 8º y 9º de secundaria. Busca que mediante juegos de rol y seguimiento de pistas, se traten problemas como accidentalidad, consumo de alcohol y drogas, derechos y deberes de los peatones, buen uso de las vías y reconocimiento de señales de tránsito.

Pablo Pinto, líder de la red de voluntarios en el nororiente del país, dijo que: “este es un plan estratégico y lo que pretendemos es que el sistema educativo vincule este proyecto de prevención vial a su plan de estudios para que los jóvenes de Colombia tengan un mejor futuro”. Las actividades iniciadas para el desarrollo de las estrategias, como charlas a estudiantes y docentes de los institutos educativos, centran su objetivo en la toma de conciencia y la prudencia al momento de transitar por las vías del país.

El proyecto está apenas estructurándose con visitas a colegios y universidades para motivar a los jóvenes a vincularse. De igual forma los promotores de la propuesta dialogan con los centros educativos porque les interesa que este proyecto sea incluido en el plan de estudio de secundaria, a fin de ir reduciendo los altos índices de accidentalidad que se vienen presentando, especialmente en Bucaramanga.

La responsabilidad es el mejor parrillero

Por Catalina Navas
cnavas@unab.edu.co

Durante 2006 fallecieron por accidentes viales 2.389 colombianos, De esa cifra, en el 42% de los casos, la muerte de 1.004 personas se determinó que estaba vinculada con algún motociclista, de acuerdo con datos del Fondo de Prevención Vial.

La Oficina de esta dependencia en Bucaramanga aumentó sus actividades para educar a los ciudadanos sobre el buen uso de los medios de transporte, después de que en la ciudad, el pasado 15 de enero, un grupo de motociclistas bloqueó las principales calles de la ciudad para exigir que se derogara el decreto que impedía llevar parrillero. En esa oportunidad el Fondo de Prevención Vial mostró a los manifestantes que la accidentalidad en motos, es la primera causa de muerte en la ciudad.

El objetivo de las campañas que manejan el Fondo y la Dirección de Tránsito de Bucaramanga es “reducir los altos índices de accidentalidad y las cifras de muertos”, afirmó Fernando Castellanos, director del Fondo de Prevención Vial en Santander.

Con la expedición del decreto 007 de 2007, por parte de la Administración Municipal, no sólo se  contempla la restricción de parrilleros en horas laborales, para evitar que estos vehículos faciliten el desarrollo de  actos delictivos como robos o sicariatos, sino que se prohíbe la circulación de motos con acompañantes sábados, domingos y festivos, entre 12 y 4 a.m., debido al incremento de accidentes en los cuales los motociclistas se movilizan en estado de alicoramiento.

El director del Fondo Vial en la ciudad afirma que “ para conducir una moto se necesita de mucho equilibrio, si la persona no guarda equilibrio como peatón cuando ha ingerido alcohol, mucho menos lo va a tener manejando, entonces es más riesgoso conducir una motocicleta en estado de embriaguez”.

Por su parte, los integrantes de la Asociación de Motociclistas de Colombia, regional Santander, Asomocol, entidad conformada por distribuidores de 22 marcas de motos, almacenes de repuestos, empresas de mensajería, talleres de mecánica y dueños de motos se mostraron preocupados, no sólo por las estadísticas de muertes, sino por la normatividad que restringe la conducción de sus vehículos.

Por esa razón, Asomocol promueve ahora cursos para educar a los motociclistas. Ellos buscan que la capacitación previa logre resultados y así impedir el surgimiento de normas que restrinjan la circulación, dijo Juan Francisco Guerrero, uno de sus directivos.

Para alcanzar su meta, la Asociación dialogó con las instituciones que velan por el tránsito vehicular en la ciudad, “porque si no hay el apoyo logístico y económico no podemos hacer nada, entonces hemos hablado con los concesionarios y vamos a realizar unas charlas dentro de unos 15 días para educar a los motociclistas, a fin de disminuir los riesgos de accidentes”, explicó Guerrero.

Además recordó que todavía están en desacuerdo con el control de parrilleros, pues los decretos tomados por la Alcaldía son “hechos ilógicos. Cuando hablamos de combatir la inseguridad, esas normas no se pueden generalizar porque el Estado termina castigando a los inocentes. Debe es incrementarse el patrullaje porque con estas normas absurdas que lo único que aumentan son las prohibiciones, ¿para qué policías?”.

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