En nuestra Universidad, gran parte de la comunicación académica y administrativa se apoya en presentaciones. Estas no solo transmiten información, también reflejan la identidad institucional y la forma en la que organizamos las ideas.
Para facilitar este proceso, contamos con plantillas institucionales que permiten mantener una línea visual coherente, clara y alineada con nuestra identidad. Sin embargo, en algunos casos, estos formatos se modifican en exceso, se recargan de texto o se incorporan elementos que no hacen parte de la línea gráfica, lo que puede afectar la comprensión de la información y la armonía visual ya establecida.

Por otro lado, es importante recordar que una diapositiva no reemplaza totalmente la temática que vas abordar. Su función es acompañar, resaltar ideas clave y facilitar la comprensión cuando son cifras o gráficas; no se deben convertir en un documento para leer. Cuando se sobrecargan de información, saturan la visibilidad, se pierde el objetivo del uso de las presentaciones y se debilita el impacto del mensaje.
El uso adecuado de las plantillas institucionales no responde únicamente a un criterio o capricho estético. También es una forma de fortalecer la comunicación en la Universidad, proyectar una imagen coherente y garantizar que la información sea efectiva para quienes la reciben.
Por esta razón, se recomienda utilizarlas respetando su estructura, evitar la saturación de texto y mantener un diseño limpio que priorice lo necesario. Las puedes encontrar en la siguiente ruta: Mi Portal U > Información Administrativa > Comunicación e Identidad UNAB.
Hacer un buen uso de estas herramientas no solo mejora nuestras presentaciones, también contribuye a una comunicación más clara, coherente y alineada con lo que somos como Universidad.






