La inseguridad ronda en la Ruta Cósmica

Nov 8, 2005 | Institucional

Por Diego A. Olivares Jiménez y Julio César Alvarado
La tranquilidad de la Ruta Cósmica, vía que comunica la zona de
El Jardín con el Centro de Servicios Universitarios (CSU), en el Campus
Central, se ha visto alterada, durante el año 2005, por situaciones que
van desde peleas y escándalos de ebrios hasta un atraco. Este tipo de
circunstancias ha sido denunciado por vecinos del sector y algunos estudiantes
afectados que transitan a diario por allí.

"En repetidas ocasiones he visto personas en vehículos tomando
licor y con los equipos de sonido a todo volumen en la zona donde están
ubicadas las esculturas", aseguró Nicolás Carreño,
estudiante de quinto semestre de la Facultad de Derecho.

No sólo los estudiantes se quejan de los desórdenes. Beatriz
Elena Pino de García, residente del barrio Altos de Terrazas, dijo que
son varias las anomalías que se han presentado en el sector. "Hace
unos cuatro meses pasaba una niña de la UNAB y un tipo que venía
en una moto intentó quitarle el bolso. Gracias a la bulla de un vecino
que bajó y la ayudó, porque la niña estaba en shock, el
ladrón se fue".

La señora Pino de García denunció otra situación.
"Puedo testificar que ahí vienen a venderles droga a los estudiantes.
Es más, la Policía conoce la situación y ha hecho seguimiento,
pero a veces pasa largo tiempo sin que ellos vengan".

Según la sargento Sonia Arrieta, encargada del Centro de Atención
Inmediata (CAI) del barrio Terrazas, los casos que han atendido han sido relacionados
con el consumo de alucinógenos. "El jueves 13 de octubre, mientras
se proyectaba una película en la zona del Reloj Solar, había un
grupo de seis personas consumiendo alucinógenos. A uno de ellos se le
encontró marihuana en la cartera por lo que fue llevado al CAI en donde
se le hizo el respectivo registro en el libro de anotaciones de la Policía.
Igualmente, se han presentado casos en los que por llevar la dosis personal
sólo los retiramos del lugar", explicó.

Frente al tema de las personas que toman licor y ponen a todo volumen los equipos
de los carros, Vladimir Rojas Cepeda, jefe del Departamento de Seguridad y Convivencia
de la UNAB, aseguró que "afortunadamente ese fenómeno ya
se acabó, pero algunas personas vienen esporádicamente y se demoran
cinco o 10 minutos, pero ese cuento de que venían cuatro, cinco y hasta
seis carros, que se ponían en cola con gente bebiendo y las botellas
tiradas, eso se acabó".

El 24 de febrero pasado, la coordinadora de Extensión Cultural de la
Universidad, Berzetti David Becerra, denunció que hacia el mediodía
un hombre le robó su teléfono celular y $80.000 en efectivo cerca
de la escultura Serranía.

Rojas Cepeda afirmó que ese hecho fue una de las causas por las que
se cambió la empresa de vigilancia de la Universidad; de la Compañía
de Seguridad Chicamocha Ltda., se pasó a Global Security, ya que según
Rojas Cepeda el robo se presentó por descuido del guardia de la zona
y agregó que "lo único que ha pasado este semestre es que
a una estudiante le tocaron la cola y nada más".

Pero los robos continúan
María Fernanda Vela Hernández, estudiante de segundo semestre
de Comunicación Social, fue otra de las víctimas de la inseguridad
en el sector. El pasado lunes 10 de octubre cuando transitaba por la escultura
del Árbol al Cubo fue sorprendida por tres hombres. "Uno de los
muchachos me tocó la cola, me tomó de la mano con la intención
de que bajara a donde están los matorrales. Como pude me solté
y corrí hasta el CSU".

Vela Hernández sostuvo que en el momento de la agresión no se
encontraba ningún celador en la zona. "Los vigilantes deben estar
pendientes del sector porque no es la primera vez que pasa esto. Me parece terrible
que lo que me pasó pueda sucederles a otras jóvenes que a diario
pasan por allí", añadió.

El pasado martes 25 de octubre, Cristian Mauricio Gómez Pérez,
estudiante de quinto semestre de Ingeniería en Energía, fue otra
víctima más de los ladrones. "A las 6:30 p.m. yo iba para
el CSU con una compañera, cuando por el sector del Árbol al Cubo
nos salió un tipo con una navaja. Me robó un celular, la calculadora,
un anillo de oro, $50 mil y el reloj".

Gómez Pérez dijo que una vez sucedió el robo él
se dirigió a la garita para buscar ayuda del vigilante. "Fui en
dos ocasiones, a las 6:40 y después a las 8 de la noche y no encontré
al celador".

Pablo Buitrago, vigilante que a esa hora estaba encargado de la seguridad del
sector, argumentó que "cuando sucedió el atraco yo estaba
en la garita y nunca supe qué fue lo que sucedió. Nadie fue a
buscarme. A esa hora hay cambio de clases y pasan muchas personas, pero no entiendo
por qué nadie hizo escándalo o me dijeron algo. Yo entregué
turno a las 10 p.m. y no registré ninguna novedad".

Por su parte Gustavo Gómez, padre del estudiante atracado dijo "me
parece muy grave que este tipo de hechos se presenten en la Universidad. Estas
situaciones las deben tener en cuenta para reforzar la seguridad antes de que
haya hechos que lamentar".

Frente a este caso el jefe Seguridad y Convivencia de la UNAB, Vladimir Rojas
Cepeda sostuvo que "el robo fue por una falla del celador. Él no
estuvo pendiente de sus labores por eso queda completamente descartada la posibilidad
de que vuelva a trabajar en la UNAB, porque no brinda garantías necesarias
de seguridad".

Hablan las partes
Ante esta situación Álvaro Beltrán, director de operaciones
de la empresa de vigilancia Global Security que presta el servicio a la UNAB,
aseguró que "los problemas de vigilancia se deben en gran parte
a que la Universidad no tiene una estructura física que le garantice
mayor seguridad, por eso se debe reforzar la vigilancia física, lo cual
a mi juicio me parece muy poca".

Para el jefe de Seguridad y Convivencia de la UNAB el sector de la Ruta Cósmica
es un lugar que por la soledad y la falta de iluminación es ideal para
cometer actos delictivos. "Vamos a tomar medidas y para ello ya desde el
miércoles 26 de octubre ubicamos un celador más que está
reforzando la seguridad. Pensamos instalar infrarrojos, cámaras de seguridad
conocidas como cámaras domo, las cuales van a grabar permanentemente
las 24 horas", y añadió que "pienso darles a los estudiantes
un llavero para que cuando pasen por el sector de la Ruta Cósmica y se
sientan agredidos opriman un botón y activen una sirena en mi oficina
y en la policía".

El jefe de la Oficina de Desarrollo de Personal, César Darío
Galvis, manifestó que "la Rectoría ha tomado la decisión
de pedir asesoría a Global Security, para que nos identifique cuáles
serían las mejores formas de aumentar la seguridad en esa área.
Inicialmente se ha doblado el turno de vigilancia del lugar (…) Es preocupación
de la Institución implementar las medidas que la compañía
nos recomiende y en eso la Universidad no va a escatimar esfuerzos".

Pero la inseguridad no es el único problema de la Ruta Cósmica.
Los excrementos de las mascotas y los daños en la infraestructura del
lugar se han convertido en otro lunar. Según la directora de Planta Física
de la UNAB, Blanca Lily Aldana, "todo el esfuerzo que hicimos por mejorar
el sector con los senderos y con la arborización se está echando
a perder. Deberían obligar a las personas a llevar una bolsa para recoger
lo que hacen sus mascotas".

Ir al contenido