Las aulas digitales en el Instituto Caldas

May 7, 2014 | Ciencia e investigación

La escuela que necesita la sociedad de hoy para formar mejores seres y mejores ciudadanos, debe estar contextualizada con lo que ocurre en un mundo complejo y cambiante. Debe estar alineada con los avances tecnológicos que pueden permitirle estar a la par con las demás instituciones sociales, a fin de poder cumplir bien su objetivo de contribuir en la formación de  personas con las competencias que el mundo espera que tengan para poder incidir cualitativamente sobre él.

En esta nueva realidad con la cual se encuentra la escuela juegan papel determinante, entre otras competencias, el dominio de las TIC, conocimientos de idiomas, un sólido desarrollo intelectual, adaptación a los cambios, y sobre todo, saber dialogar, para lo cual es necesario conocer lo otro y al otro;  propósitos a los cuales sirven de forma determinante los nuevos avances tecnológicos que se pueden traer al aula, entre ellos las aulas digitales. Herramienta que, vale la pena mencionar,  hace buen  tiempo tienen en su diario vivir sociedades como la Finlandesa, considerada hoy día el mejor sistema educativo del mundo.

¿Qué es un aula o salón de clases digital?

El aula digital es el mismo salón de clases dotado con herramientas tecnológicas que al ser utilizadas para favorecer la comprensión y potenciar el aprendizaje del estudiante, adquieren  valor pedagógico. El hardware que la conforma es básicamente el siguiente: tablero digital, lápiz óptico, computador, video beam y la consola de sonido. De todos ellos es el tablero digital el que quizás resulta más novedoso y llamativo. De hecho, se ha denominado como la herramienta de enseñanza del futuro, por cuanto permite a estudiantes y maestros hacer demostraciones y prácticas que no se pueden desarrollar en un  tablero tradicional.

¿Qué nos motivó a implementar las aulas digitales en el Instituto Caldas?

 

Básicamente el compromiso que tenemos con nuestros estudiantes de mejorar su aprendizaje. Las aulas digitales surgen  como una respuesta a la necesidad de alinearnos en el colegio con la forma como se acercan hoy día al conocimiento  las nuevas generaciones;  y en atención a que por ser nativos digitales ya superaron el uso instrumental de las TIC y por tanto están esperando algo más y mejor.

¿Mejora el aprendizaje en los niños y adolescentes este sistema de aulas digitales?

La principal motivación que nos asiste en el Caldas y  en la UNAB es precisamente optimizar el proceso de aprendizaje de nuestros estudiantes, lo cual a su vez obliga a mejorar nuestro sistema de enseñanza; a innovar, como de hecho lo estamos haciendo, en el colegio y en la UNAB. Cabe precisar que ninguna tecnología por novedosa y potente que sea logra este objetivo por sí misma; se requiere de un modelo pedagógico bien fundamentado, un claro sentido de lo que significa aprender y enseñar y de lo que significa aprender y enseñar con la mediación de las TIC y las TAC para incidir significativamente sobre el aprendizaje.

Aunque llevamos sólo ocho meses de haber implementado las aulas digitales, vemos cómo las mismas dan apoyo a nuestro modelo pedagógico, favoreciendo otros aspectos como los siguientes:

  • Mejorar los procesos de atención por el interés que se despierta en el estudiante al activar sus  canales sensoriales.
  • Mejores y mayores niveles de comprensión y apropiación del conocimiento al disponer de distintas formas  de presentación y representación del mismo.
  • Ofrecer desde su mismo salón de clases la posibilidad de conectarlos con el mundo, como lo hacen con  las redes sociales, e incluso utilizándolas en el aula, pero con el objetivo de socializar conocimientos, de aprender y aprehender sobre variados temas, culturas, etc, favoreciendo de esta forma la posibilidad de generar las competencias propias de un ciudadano autónomo y universal.

Este proyecto supone para el maestro el doble reto de alfabetización en TIC  y uso pedagógico de las TAC, para innovar sus prácticas y lograr el propósito de llevar a sus estudiantes a niveles más profundos de conocimiento y comprensión.

Teniendo en cuenta los resultados positivos de este proyecto, ¿Qué sigue ahora?

Continuar trabajando para hacer palpable el objetivo de superar el uso del aula digital y  concentrarnos en las TAC para seguir mejorando el proceso de enseñanza aprendizaje y la formación de nuestros estudiantes como niños y jóvenes autónomos, respetuosos de sí mismos y de los demás y con altas competencias intelectuales. Es importante lograr que estos avances tecnológicos nos permitan llevarlos a conectarse con el mundo, conocerlo y entenderlo  mejor.

El reto es continuar trabajando en la fundamentación del uso pedagógico de las aulas digitales y de la incorporación de TIC y TAC y en general en el proceso de enseñanza aprendizaje, entendiendo  que:

  • Lo más importante  debe ser siempre  lo educativo.
  • Las TIC y las TAC no son en sí mismas innovación educativa, si no están acompañadas de una reflexión pedagógica seria sobre su pertinencia en el proceso de enseñanza-aprendizaje-enseñanza.

 

  • Es nuestro modelo pedagógico planeado de forma coherente y pertinente el que permitirá hacer un uso educativo de las TAC y las aulas digitales para potenciar sus objetivos de aprendizaje y de enseñanza.

 

  • Debemos estar a la par, estudiantes y maestros, en cuanto a competencias digitales, para poder hacer un diálogo constructivo en el cual nos sirvamos de la tecnología para aprender haciendo, manipulando objetos, buscando datos, comunicándonos con otros en distintos lugares y usando diferentes formatos, simuladores, cuestionarios en línea, trabajo colaborativo, etc.

 

  • Requerimos seguir construyendo nuestra postura institucional sobre el uso pedagógico del aula digital y  las TAC en las distintas áreas de saber que conforman nuestro plan de estudios.

Finalmente, seguir trabajando día a día a la par con los avances tecnológicos, porque este es un nuevo compromiso que adquirió la escuela en la llamada “Sociedad de la Información y del Conocimiento” y nosotros no podemos ser ajenos a ello. Tenemos el deber ético de cumplir con el reto de ser pertinentes con la sociedad en la cual nos encontramos inmersos, siempre conel objetivo de contribuir a su mejoramiento, como ha sido y sigue siendo la filosofía UNAB-Caldas desde su fundación en 1952.

Por: Claudia Lucía Salazar Jaimes

Rectora Instituto Caldas

Ir al contenido