Las personas con VIH-SIDA no son amenaza para usted

Feb 4, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Alejandra Sandoval Sarmientoperiodico15@unab.edu.co

En Santander se registraron 2.435 casos del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y S?ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), seg?n el ?ltimo informe realizado por el Programa de Salud Sexual y Reproductiva de la Secretar?a de Salud del Departamento, que abarca desde 1986 a junio 30 de 2007. El informe establece que por cada tres hombres hay una mujer con el virus, que la principal causa por la cual se adquiere el VIH es por transmisi?n sexual y que el n?mero de casos en la capital santandereana supera los 1.500. En Colombia, seg?n el reporte de las Secretar?as Seccionales de Salud, desde 1983 a noviembre de 2007 el registro es de 57.489 casos de VIH-SIDA y s?lo en Bogot? hay 14.281, sigue Valle con 11.017, Antioquia ?con 7.977, ?Atl?ntico con 2.548 y en quinto lugar Santander.

Patricia Caicedo, profesional universitario del Programa de la Gobernaci?n de Santander, afirma que ?las personas que no tienen seguridad social y que no tienen los recursos para acceder a los ex?menes, medicamentos y tratamientos que requiere el VIH-SIDA, deben ser amparadas por el Estado, es decir, que ?est? ?en la obligaci?n de otorgar la atenci?n requerida por estas personas sin ning?n costo a trav?s del Sistema de Identificaci?n y Clasificaci?n de Potenciales Beneficiarios para los Programas Sociales (Sisb?n)?.
Cuando las personas con VIH-SIDA est?n afiliadas a una Entidad Prestadora de Servicio (EPS), sin discusi?n tienen derecho a recibir la atenci?n m?dica sin costo en caso de ser cotizantes de la entidad y cuando son beneficiarios se pagar? la llamada ?cuota moderadora?, un porcentaje del valor total del procedimiento m?dico acordado entre el usuario y la EPS. Sin embargo, hay ocasiones en las que el Estado y las EPS hacen caso omiso a sus obligaciones, por lo cual, los pacientes se ven obligados a entablar tutelas para que sus derechos no sean violados.
Tutelas que van a parar a la Oficina de Seguridad Social del Departamento, en caso de ser instauradas contra el Estado; cuando lo son contra una EPS se dirigen a la entidad directamente. Los pacientes que tienen Sisb?n lo hacen generalmente cuando solicitan por primera vez el tratamiento, ?debido al elevado costo de los medicamentos; pues seg?n Diana Carolina Le?n Guti?rrez, enfermera del Programa VIH/SIDA del Hospital Universitario de Santander (HUS), un tratamiento mensual se acerca al mill?n de pesos y el ?copago? o ?cuota moderadora? oscila entre 90 y 100 mil pesos; ?a trav?s de la Tutela no pagan nada, pues son personas que no tienen los recursos.
Omar Sarmiento B?rcenas, Director de la ONG Centro de Animaci?n? Pastoral ?San Camilo?, menciona que en octubre de 2007 el Centro inici? una labor en beneficio ?de las personas con VIH-SIDA prest?ndole a tres familias un servicio integral que responde a los aspectos econ?mico, acad?mico, material y espiritual. Cuando el caso lo amerita, brinda apoyo jur?dico para que los inconvenientes como no recibir la medicina, ex?menes y tratamiento por parte de los responsables se solucionen en el menor tiempo.
A la fecha, el Centro de Animaci?n beneficia a 30 familias en las que m?nimo un integrante tiene el VIH o el SIDA. La labor de apoyo social corre por cuenta de voluntarios o servidores que gestionan donaciones materiales y financieras para hacer m?s f?cil la vida de las familias. Esperan que al finalizar este a?o el n?mero de familias beneficiadas llegue a 70.?La principal causa por la que brindamos apoyo a las familias es saber que las puertas laborales para ellos est?n cerradas?, expresa Sarmiento B?rcenas, pues de las m?s de 30 personas con VIH-SIDA? que integran los n?cleos familiares que ayuda el Centro, s?lo una tiene empleo y eso porque en su lugar de trabajo no saben que es portadora del VIH.
?Por m?s de que a nivel mundial el SIDA se ha catalogado como una enfermedad cr?nica, que se puede manejar con una buena terapia de medicamentos y da un promedio de vida de 30 a?os, todav?a sigue estigmatizada en lo laboral, en lo social y en lo familiar?, afirma Jaime Orlando Porras Ortiz, voluntario de la Liga Colombiana de ?Lucha Contra el Sida – Seccional ?Santander. Y es que uno de los mayores inconvenientes para las personas que tienen VIH o SIDA es el laboral; por lo que temen revelar y divulgar su estado ante la sociedad, a?n cuando legal y jur?dicamente la Ley ampara a todas las personas que tienen VIH-SIDA en el par?grafo 2 del Art?culo 35 del Decreto 1543 de 1997 que consagra: ?El hecho de que una persona est? infectada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o haya desarrollado alguna enfermedad asociada al S?ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), no ser? causal de despido sin perjuicio de que conforme al v?nculo laboral, se apliquen las disposiciones respectivas relacionadas al reconocimiento de la pensi?n de invalidez por p?rdida de la capacidad laboral?.
Sin embargo, Porras Ortiz agrega que ?buscan cualquier otro motivo para despedirlos del trabajo y es muy dif?cil que nosotros podamos ayudar a estas personas porque la excusa que da siempre la empresa es un motivo ajeno a la verdadera causa?. Cuando se presenta la negativa para estos pacientes no se reduce s?lo a lo m?dico y laboral, en el peor de los casos abarca el rechazo de sus familiares y amigos, as? lo relata Juliana P?rez* quien a sus 17 a?os es portadora del VIH. Las primeras personas en ?sacarle el cuerpo? y apartarla de su entorno fueron sus parientes; ?por miedo a que nos contagie?, afirma Carolina S?nchez*, pariente de P?rez.
Pero antes de lanzar juicios y apartar o aislar a sus familiares, amigos o trabajadores por ser seropositivo (portador del VIH) o vivir con el SIDA, no peque por ignorante, tenga claro que hasta la fecha est?n comprobadas s?lo tres formas de adquirir el VIH, seg?n explica Diana Le?n Guti?rrez: ?Por transmisi?n sexual, es decir cualquier tipo de relaci?n sexual que se tenga; por v?a sangu?nea, que puede ser por medio de transfusiones de sangre, de compartir agujas entre personas f?rmaco-dependientes o tener alg?n contacto con personas que tengan una herida abierta y que les caiga sangre de alguien infectado con el virus; y la ?ltima es de madre a hijo, en el embarazo o en el momento del parto, y se recomienda a la madre que tiene el virus que el parto se realice por ces?rea y que cuando el beb? nazca no lo amamante?.
De manera que vivir, compartir o trabajar con personas que tienen VIH-SIDA no representa una amenaza si se tienen claras las ?nicas tres formas de adquirir el virus, pues con certeza el hecho de dormir, comer o estar cerca de ellas no es riesgoso; por el contrario, se a?slan en ocasiones familiares, amigos y trabajadores, y a su vez se propaga la discriminaci?n, que va contra la Constituci?n Pol?tica de Colombia y la Declaraci?n Universal de Derechos Humanos.
Es la discriminaci?n la que en ocasiones aumenta la inseguridad y temor de quienes viven con el VIH y padecen el SIDA, hasta el borde de querer atentar contra su propia vida; es en ese momento que act?a el ?Programa de Atenci?n Ambulatoria a las? Personas que Conviven con el VIH?, ?pionero en el Nororiente colombiano en materia de VIH-SIDA y que maneja el HUS, en brindar una atenci?n integral a cualquier persona que lo reclame. El Programa ambulatorio consiste en orientaci?n psicol?gica, educativa y m?dica.
Tambi?n est? la LIGA en Bucaramanga con una experiencia de 15 a?os para brindar apoyo a la hora de estabilizar la parte emocional de estas personas que en contados casos temen ser agredidos por ser considerados para algunos una amenaza para la sociedad.* Nombre cambiado por petici?n de la fuente

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