Listos cambios al Reglamento Estudiantil

May 23, 2005 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez

El Reglamento Estudiantil, tras siete años de vigencia, ha sufrido sustanciales modificaciones, ahora puestas a consideración de la Junta Directiva de la UNAB que será el ente encargado de aprobarlas para la respectiva resolución que emita Rectoría.

La vicerrectora Académica, Graciela Moreno Uribe, explicó a Vivir la UNAB que el propósito es que todo este procedimiento iniciado hace dos años y en el que han participado directivos, directores de Escuela, decanos, profesores y representantes de los estudiantes, esté listo antes del proceso de inscripciones y matrículas que inicia el 15 de junio.

La actualización del Reglamento obedeció, según la vicerrectora, a la necesidad de ponerlo en coherencia con toda la propuesta educativa de la Universidad (Proyecto Educativo Institucional -PEI- y Reforma Curricular), con todos los cambios de estructura organizacional y de modernización de los sistemas de información y comunicación, así como sintonizarlo con los avances de la normatividad de la educación superior en Colombia.

"Los estudiantes deben ser libres pero responsables", afirma la secretaria general María Victoria Puyana, quien señala que una de las variaciones más importantes al Reglamento es la que propone que "el estudiante podrá solicitar por escrito ante la Dirección del Programa la cancelación de uno o de la totalidad de los cursos matriculados, hasta cinco días hábiles después de publicado en la (página) web el 50% de las calificaciones" (que deberá corresponder como mínimo a dos pruebas). Advierte que "el estudiante podrá cancelar un mismo curso hasta por dos veces. Inscrito por tercera vez, deberá culminarlo". Hasta ahora, las cancelaciones se podían hacer hasta publicado el 70% por parte del profesor.

En cuanto a la pérdida de una materia por fallas, cuya causal era un 20%, pasaría a una inasistencia igual o superior al 30% del total de horas exigidas y en este caso "la calificación del 50% correspondiente al segundo registro será de 0.0". Hasta el momento la calificación es de 0.0 pero en el 30% equivalente al corte del examen final. "Esta es una oportunidad de cancelar a tiempo si el estudiante ve que el rendimiento académico no le da", dice la secretaria general. En su opinión, "el margen del 70% era muy laxo y se daba un relajamiento en algunos estudiantes. Antes le quedaba un menor porcentaje; ahora es más factible que pase, pero si con estas condiciones el estudiante no se esfuerza, quiere decir que no le importa el porcentaje que le reste".

Ahora bien, dijo la secretaria general, "es un deber de los estudiantes asistir a clase y una obligatoriedad por parte del profesor llevar el control de asistencia, por lo que las directivas esperamos un total compromiso de los docentes".

Calificaciones, Ecaes y faltas

La propuesta refrenda que "las pruebas escritas u orales se calificarán con notas comprendidas entre 0.0 y 5.0", con lo que queda claro que el sistema Cosmos no tiene centésimas y que no está contemplado en ninguna parte que por el mero hecho de firmar o presentar una prueba el estudiante se haga merecedor de un 1.0.

Se mantendría el Artículo 48 que dice que cuando se pierda un curso y se repita, el sistema registrará la nota más alta, pero subraya que cuando la pérdida sea producto de un proceso disciplinario o anulación por fraude, no operará este mecanismo y por consiguiente la nota se mantendrá en la historia académica del estudiante.

Como complemento, reza que el estudiante que haya perdido tres veces un mismo curso, siempre y cuando el Promedio General Acumulado (PGA) cumpla lo establecido por el nuevo Reglamento (3.2 como mínimo), podrá cursarlo de nuevo, pero matriculará solo dicho curso en el periodo académico siguiente.

A la hora de pensar en el grado, el Reglamento señalaría que para obtenerlo el estudiante deberá haber cumplido entre otros requisitos institucionales "la presentación y obtención de la calificación mínima fijada por la Universidad en el Examen de Calidad de la Educación Superior (Ecaes)". Surge entonces un estímulo al estudiante que obtenga la más alta calificación de su promoción en el mencionado examen, siempre y cuando esté por encima del percentil 90 en el nivel nacional en su área. Ese estudiante tendrá derecho a una beca para adelantar estudios de posgrado en cualquiera de los programas ofrecidos por la UNAB.

Vuelve al Reglamento Estudiantil la cláusula que establece que aquel estudiante que incurra en faltas gravísimas podrá ser sancionado con la cancelación del periodo académico en curso, la suspensión de estudios por dos periodos académicos consecutivos, aplazamiento hasta por un año del otorgamiento del título y pérdida definitiva del derecho a matrícula en la UNAB.

Serán faltas gravísimas, entre otras, el porte de armas; falsificar o adulterar cualquier documento de la UNAB; plagio en los trabajos de grado; recibir, ofrecer o solicitar dinero para obtener calificaciones y no acatar la sanción disciplinaria impuesta.

Unas reglas de juego claras

En concepto de la vicerrectora Académica, el Reglamento Estudiantil es un instrumento concebido para facilitarle al estudiante espacios y procesos, y contrario a lo que alguien pudiera pensar, no busca complicarle la vida. "El propósito fundamental de la formación es el logro de la autonomía y así como el estudiante es protagonista de su propio desarrollo, el Reglamento tiene que ser un instrumento que permita aplicar una normativa que le facilite al estudiante sus procesos de formación y el logro de esa autonomía que no se otorga sino que se gana", dijo.

Autonomía que debe entenderse, según Moreno Uribe, "como la capacidad del ser humano para pensar por sí mismo y actuar en consecuencia siendo responsable de sus actos. Unida a la libertad y a la interdependencia, porque las decisiones que yo tome no sólo me afectan a mí sino a aquellos que están en mi entorno, así como poder expresar y pensar diferente, pero respetando también al que piensa diferente".

Falta entonces que la Junta Directiva le dé la aprobación al nuevo Reglamento, para proceder a imprimirlo y que así cada estudiante lo tenga el primer día de clases o lo consulte en la página web. Igualmente se espera que los profesores de Estudios Institucionales y otras áreas destinen espacios de sus clases para leer y comentar aspectos de la nueva norma. "La idea no es que solamente se conozca, sino que se apropie y se entienda el sentido de los cambios", acota la vicerrectora.

Este documento, junto a la cartilla del PEI, es considerado por el rector Gabriel Burgos Mantilla como instrumento fundamental que deben conocer de principio a fin no sólo los estudiantes, sino también los profesores y el personal administrativo, porque en el segundo están los criterios institucionales de los procesos de formación y en el Reglamento la normativa mediante la cual se aplican esos criterios, que no son otra cosa que las reglas de juego de la UNAB.

Ir al contenido