Lo tradicional no es la única verdad que existe

Nov 1, 2006 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Juliana Herrera
rherrera2@unab.edu.co

Y aunque no es la única opción que tiene en este mundo de “charlatanería”, sí es una visión diferente a la que tradicionalmente le han presentado.

No son una religión. Sus máximos embajadores visten de blanco y desde hace dos años esta fundación, sin ánimo de lucro, está en Bucaramanga, así como en otras ciudades de países de América Latina como:

Chile, Panamá, Costa Rica,  Ecuador, Bolivia, Venezuela y Perú, este último lugar, sede mundial de la institución.

Se trata de la “Fundación Magna Fraternitas Universalis”, sus  maestros o gurúes, como se hacen llamar los directivos de este organismo, estuvieron visitando Bucaramanga y ofreciendo diversas conferencias, con la finalidad de compartir sus perspectivas sobre algunas temáticas que el hombre, a lo largo de la historia se ha planteado, principios que se sintetizan a continuación y que se basan exclusivamente en sus pronunciamientos y propuestas.

María Nilda Cerf Arbulú, presidenta fundadora de ELIC (Escuelas Libres de Investigación Científica para Niños), nacida en Perú en 1953 y José Miguel Esborronda, director internacional de la fundación, nacido en España en 1960, fueron los exponentes encargados de compartir los lineamientos  y bases del grupo resumidos en: Tolerancia, Verdad y Paz.

El papel de la educación en la formación de los niños y del ser humano, así como el amor por la verdad, entre otros, fueron algunas de las temáticas que los expositores trataron, invitando a mirar  nuestro alrededor con esos “lentes”, haciendo una observación y reflexión crítica sin juzgamientos a priori. Póngaselos y cuando quiera, se los quita.

 

Dios

Para ellos, el mismo hecho de investigar el origen de la tierra y del universo, es querer conocer cómo se manifiesta Dios por medio de la materia y así encontrarle razón a las manifestaciones de este ser supremo.

Las grandes tradiciones y religiones teológicas, conciben a Dios como un ser antropomorfo que está en la nubes, la fundación difiere de este pensamiento.

Las religiones tienen sus conceptos mismos de cómo se originó la vida, explicaciones poco lógicas y coherentes con la naturaleza misma del hombre.
La ciencia cada vez se acerca más a esos enigmas, lo que representaría un valor superior de la ciencia y un planteamiento con miras al sentido espiritual de “pensamiento, materia y espíritu”, que es como realmente se manifiesta Dios, afirman ellos.

 

Era de Acuarius

“Fundación Orden del Acuarius” es otra de las instituciones que forman parte de la “Magna Fraternitas Universalis”, explican sus integrantes al referirse a la Era de Acuario por los movimientos mismos de la Tierra que se producen cada 2.000 años, lo que indica que esa es la era actual del planeta.

Cada era tiene una incidencia sicológica para la humanidad, es un movimiento astrológico que tiene una correspondencia en la mente de los seres humanos, por ejemplo, en esta era de Acuario, el saber es la ayuda para el desenvolvimiento de la espiritualidad.

El presente es el saber y el blanco representa la síntesis, de ahí que algunos miembros de esta orden vistan con prendas de este color, justo porque es la unión de todos los colores existentes.

Con las actividades organizadas por la fundación, se busca que el ser humano tenga una visión integral de todos los conocimientos, que ya no sea la ciencia separada de la filosofía o del arte porque se pretende hallar los vínculos entre las distintas materias y se sinteticen así todos los conocimientos.

Tierra y Universo: seres vivientes

Hay una relación entre el planeta geológicamente hablando y la vida, en concepto de María Nilda Cerf Arbulú.

Existen teorías como la de la “Tierra Inteligente”, donde se menciona cómo la fisonomía del planeta está dada por la presencia de la vida, representada por las plantas, los animales y el hombre, que permite mostrar que “somos una unidad y que así como tenemos bacterias en el cuerpo que nos ayudan a digerir los alimentos, la tierra también tiene plantas, animales y vida humana que le ayudan a cumplir los procesos como ser vivo que es.

Es posible que de aquí a 4.000 años la tierra no tenga la misma constitución, pero tampoco consideramos que el planeta vaya a desaparecer o a morir como los demás seres vivos. Se puede producir una renovación de las placas tectónicas, de la naturaleza y del mismo modo de vida, pero no se puede hablar de una destrucción, sino de un desarrollo, un cambio y una evolución en otra forma de materia, lo que no significa una desaparición total”, sostienen.

Reencarnación
En sus explicaciones resaltan que todo en la vida se basa en un proceso de involución y evolución.

Bajo ese punto de vista, para ellos es lógico ver que todas las manifestaciones que vivimos son evolutivas, cíclicas y por ende el ser humano también lo es.

Las personas van sumando experiencias de una vida y de otra, se va presentando un asenso (crecimiento o elevación), una evolución y aunque cuando se muere se dejan “asignaturas” pendientes, en concepto de los miembros de la fundación, la reencarnación permite una depuración del ser y una evolución espiritual y aclaran que es importante no tomar esto como una excusa para no hacer el esfuerzo de cambiar y evolucionar al pensar que tenemos “otra oportunidad” en una futura vida.

El mismo Jesucristo lo dijo “Si el grano no muere, no da fruto”, lo que se explica en que se debe morir para nuevamente nacer. La ley del Karma y el Darma (causa y efecto) pueden determinar el lugar y las condiciones de una próxima vida, explican.

Cambio de alimentación: vegetarianismo
Es importante que el ser humano tome conciencia de las transformaciones en la conducta y actitudes que debe tener para mejorar su vida.

El cambio a una alimentación vegetariana trae múltiples beneficios, tanto para la salud, como para el equilibrio de la naturaleza.

Una dieta libre de carne de animal despierta y agudiza los sentidos, baja los niveles de colesterol, aclara el pensamiento y purifica la sangre y el organismo.

Además de ir en contra del sacrificio de miles de animales que pueden transmitir un sinnúmero de enfermedades por el consumo de su carne.

Vientos solares y el corazón humano
El viento solar está compuesto por partículas que vienen del Sol, quedan atrapadas por el campo magnético (acumulación de energía) de la tierra y al moverse se crea un fenómeno llamado “Electro-shock ecuatorial”, lo que aumenta el campo magnético en ciertas zonas de la tierra,  donde “curiosamente ha habido culturas más desarrolladas y una mayor recepción de los conocimientos.

Hay otras teorías sustentadas donde se concibe al sistema solar como un ser vivo, los planetas son sus órganos y el viento solar cumple la misma función que la sangre, éste transmite información a todos los planetas afectando sus movimientos y en el caso de la Tierra, a la vida dentro del planeta.

Por ello cuando hay aumentos en las “manchas” o alteraciones en el viento solar, crece también el número de infartos de corazón en la Tierra, lo que demuestra la relación entre el corazón del universo: el Sol, y el corazón de los humanos”, señalan

En más de 18 países del mundo se difunden estas ideas, que buscan ofrecer al hombre las herramientas y los elementos que le permitan modificar actitudes y conductas que van en detrimento de su ser, así como la importancia de reflexionar sobre la armonía que debe establecerse entre los seres humanos, su entorno y la naturaleza, para lograr así, una ascensión espiritual, razón por la cual, según ellos, el hombre nace.

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