Luz verde para la escena del jazz en Santander

Sep 1, 2005 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Diego A. Olivares Jiménez
dolivares@unab.edu.co
Durante el último fin de semana de agosto, ocho grupos de Bucaramanga,
además de tres orquestas bogotanas, se reunieron en Floridablanca en
el Primer Festival de Jazz organizado por la Casa de la Cultura Piedra del Sol,
el cual fue todo un éxito para los organizadores y las personas asistentes.
Diversas vertientes del jazz, fusionadas con ritmos autóctonos colombianos,
fueron interpretadas durante el evento.

El festival es una propuesta que nace en medio de un panorama en el que los
presupuestos son cada vez más escasos para el movimiento artístico
y cultural en Santander.

La directora de la Casa de la Cultura, Maryuri Quiñónez Olarte,
afirma que este tipo de espacios culturales permiten a la ciudadanía
florideña conocer y explorar otro tipo de nociones culturales. Gabriel
Latorre, presidente del Consejo Municipal de Cultura, comenta que “esto
permite demostrarle al país y sobre todo a Bucaramanga que se pueden
hacer proyectos de talla nacional e internacional que posesionen a Floridablanca
dentro del ámbito cultural colombiano”.

“Este municipio pasó de tener en 1995 16 mil habitantes a 250
mil en 2005. No simplemente los eventos ‘culturales’ deben ser fútbol,
licor y rumba. También se deben promocionar actividades que posibiliten
crecimiento e impacto social”, asevera Latorre.

Según varios artistas y gestores culturales consultados, la cantidad
de actividades en este municipio es insuficiente si se compara con la cantidad
de habitantes que tiene.

En la localidad, las actividades culturales más relevantes son el Festival
Nacional de Duetos Hermanos Martínez, el Festival de Música Campesina,
el Festival del Carrancio (conocido como ‘matachines’), Cine en
Familia, encuentros gastronómicos y de poesía para docentes, así
como festivales de teatro y bandas de marcha.

Muchas son las voces en torno a la inversión cultural en Floridablanca.
El concejal Hellman José Hernández dice que en materia cultural
“no se está desarrollando como debiera, ya que simplemente la Casa
de la Cultura no está invirtiendo en el desarrollo de una cultura que
apunte a resaltar los valores culturales e identitarios que sean propios de
Floridablanca. ¿Por qué no se realiza una mejor distribución
del presupuesto destinado para el fortalecimiento de la cultura?”. Para
el concejal, los eventos financiados por la Administración Municipal
poco tienen que ver con la cultura local.

Álvaro Rueda, artista y gestor cultural, sostiene que en la localidad
los recursos para la cultura son “escasos y precarios”. Asegura
que la Administración Municipal “nos tiene relegados. Casi no nos
apoyan: creen que el artista no come, no tiene una familia por mantener. Al
talento de otras ciudades sí lo apoyan, pero al nuestro no”.

Y anota: “Dirijo dos grupos de matachines y creo que este tipo de expresiones
culturales nos identifican como floridablanqueños, pero lastimosamente
no somos apoyados con recursos financieros, ni menos promovidos aunque sea dentro
del municipio o el ámbito regional. En cambio sí apoyan un Festival
de Jazz en el que la gran mayoría de artistas no son de Floridablanca”.

Pero no todos piensan así. Enrique Pérez, asistente los dos días
de conciertos de este festival, afirma que “ojalá que el próximo
año la Alcaldía siga apoyando económicamente este tipo
de eventos ya que no son muy comunes ni si quiera en Bucaramanga; además,
le ofrecen una nueva forma de sentir las cosas del mundo a través del
lenguaje musical del jazz ya que no es lo mismo que el vallenato o la ranchera”.

Propios y extraños disfrutaron de un espectáculo visto por unas
300 personas las cuales, en su gran mayoría, aseguraron sentirse motivadas
para volver.

Los grupos locales que se presentaron fueron Black Jazz, Dymitri Ryezink y
su Big Band, Sincopa Jazz, Café Madrid, Ensamble Urbano, Nelson Henry
y su Jazz Band, Mozambique. Los invitados nacionales fueron el Cuarteto de Saxofones
de Bogotá, José ‘Chepe’ Ariza, Gabriel Rondón
y como invitado especial Óscar Acevedo, uno de los iniciadores del movimiento
jazzístico más influyente en Colombia.

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