Mi experiencia en España

Dic 14, 2009 | Institucional

Por Óscar Andrés Fajardo Fajardo*

Para cualquiera la idea de salir del país a terminar su carrera o tan solo cursar un semestre intermedio, es algo prometedor y emocionante, que va transformándose de forma lenta y progresiva en una meta a alcanzar. Eso fue lo que pasó conmigo, actualmente llevo dos meses en Valencia (España) y he pasado por cualquier cantidad de experiencias que algunos podrían considerar desafortunadas, chistosas y otras totalmente corrientes, yo las veo ahora como anécdotas para contarles a otras personas, para que conozcan lo que cualquier estudiante enfrentaría al estar realizando un periodo académico fuera del país.

Después de sortear varias dificultades y aventuras correspondientes al visado y la consecución rápida del vuelo, me encontré en Valencia con apenas dos números de teléfono, de los cuales ambos llegaban a correo de voz, un portátil casi sin pila y sin la oportunidad de mirar mi correo, ni Google maps porque para poder navegar por wi-fi tocaba pagar pero nadie me daba razón de en dónde.

Afortunadamente encontré la forma de revisar mi correo y ya tenía por lo menos el ¿nombre¿ de la estación del metro en la que quizá encontraría a Jhoan Samuel, un muchacho que está estudiando para obtener la doble titulación Universidad Santo Tomás-Universidad Politécnica de Valencia (UPV) en Telecomunicaciones, al que conocí en el Campus Party por pura casualidad¿ Después de una larga espera en Internet me encontré a mi mamá, y por medio de ella, la forma de comunicarme con Samuel. Y así fue como él fue a buscarme¿ Luego me dijo: ¿venga le presento unas colombianas que viven por aquí cerca¿, yo lo acompañé y me empezó a presentar, ¿ellas son Catalina, Mabel y Claudia¿, las saludé y empezamos a hablar. Luego de unos pocos minutos ¿Claudia¿ se quitó las gafas e inmediatamente reconocí a una persona que hacía un año no veía (suelo tener muy mala memoria). Claudia, mi profesora de redes estaba en la misma habitación en la que estuve compartiendo las historias del viaje, ahí sí me di cuenta lo pequeño que es el mundo.

Para el lunes siguiente tenía que saber cómo llegar de la casa a la universidad y en la universidad encontrar mi facultad y luego la oficina de relaciones internacionales para matricular las materias que debería ver este semestre y el próximo, pues mi estadía en la UPV es por dos semestres académicos. Había demasiadas, así que opté por cursar las materias que más me llamaron la atención y que correspondían a la profundización en ingeniería del software que son: Gestión de proyectos informáticos, Herramientas case y métodos semi-formales en ingeniería del software, Métodos formales en la ingeniería del software, Tecnología de software avanzada, Bases de datos avanzadas, Herramientas avanzadas para el desarrollo del software, Tecnología de componentes y patrones de diseño y generación de código.

Luego de formalizar mis materias ya podía ir a estas clases. Las primeras semanas sentí como si me hablaran en chino porque muchas de las materias mencionadas tenían prerrequisitos cada una de a dos o tres y yo apenas si había visto los temas en una o dos materias. Con el paso de los días me he ido adaptando a las clases y a su intensidad y puedo decir que me encuentro al mismo nivel de comprensión de mis compañeros de clase. Sólo puedo decir que ésta es una experiencia inigualable, por la oportunidad de salir del país, conocer otras culturas, compartir experiencias, adquirir nuevos conocimientos, y abrir caminos para nuestro futuro.

*Estudiante de Ingeniería de Sistemas UNAB, décimo semestre.

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