Nicolás Ariza, un banquero en YouTube

Oct 21, 2020 | Institucional

En el imaginario colectivo se ha consolidado la equivocada idea de asociar las redes sociales con pura banalidad y entretenimiento, pero ¿es posible convertirse en influencer de desarrollo profesional, sin perder la espontaneidad y la esencia?

Recuerdo que, durante mi época universitaria, compañeros de clase, amigos y familiares se me acercaban preguntando cómo afrontar una entrevista de trabajo, cuál era la forma más creativa de elaborar una hoja de vida, o de qué manera podrían ser más visible en el mercado laboral; y esa fama de “pseudoconsultor” no la obtuve gratis, pues mi círculo más cercano era testigo de los múltiples oficios que desempeñé mientras cursaba mi pregrado en Administración de Empresas: repartí volantes, vendí zapatos, fui empleado ad honorem en una cooperativa de Palma de Aceite y terminé trabajando para el banco más grande del país, donde sigo vinculado.

La idea de ayudar a los demás y ser ejemplo para las nuevas generaciones a través de mi experiencia, fue construyéndose en mi mente paralelo al camino que sigo recorriendo en el terreno profesional, donde el concepto que ahora tengo de la palabra ‘éxito’ no es otro que el de ayudar a otros a que logren su propio éxito.

Teniendo claro el mensaje que quería compartir a las personas, me di a la tarea de escoger el medio adecuado para comunicarlo, y qué mejor plataforma que YouTube, una red social universal para poder alcanzar esa difusión esperada. Lo primero que hice fue revisar el contenido existente relacionado con desarrollo profesional, y me topé con un volumen enorme de videos hablando de lo mismo, sin algún factor diferencial, y abordados desde la psicología o la Gestión Humana, sin mencionar el tecnicismo en el lenguaje utilizado. Yo necesitaba contar mis historias desde la perspectiva del ciudadano de a pie, del asalariado promedio, de ese que vive en carne propia la ansiedad de quedar sin camello, o que se trasnocha elaborando un informe.

El miedo al ridículo no fue más grande que las ganas de ayudar a la gente a encontrar el trabajo de sus sueños, construir relaciones laborales de largo plazo y posicionar su marca personal, esa en la que tanto se fijan las cazatalentos de hoy en día. No se alcanzan a imaginar el trabajo que hay detrás de un vídeo: redactar el guión, ensayar, cuadrar la cámara, grabar, editar y promocionar ese material que con tanto empeño se sube al canal, pero todo vale la pena cuando me entero que a alguien he inspirado a ser un mejor profesional.

Sí se puede ser banquero y YouTuber al mismo tiempo, (aunque a veces me gustaría que el día tuviera 30 horas), la cuestión es hacerlo todo con la certeza de estar aportando un grano de arena en la construcción de una sociedad incluyente con los profesionales que buscan un futuro en el mercado laboral.

“Recuerda que eres el arquitecto de tus sueños, pero también el albañil, así que a camellar, ¡y nos vemos en el próximo video!”

www.youtube.com/arizanicolas

*Escrito por: Nicolás Ariza, especialista en Gerencia Comercial de la Universidad de la Sabana. Analista Senior de Estrategia Comercial Personas, Pymes y Empresas en la Dirección General del Grupo Bancolombia.

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