Noche de prendidos y quemados

Mar 15, 2006 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Sede Convergencia Ciudadana,
7:30 p.m.

Seguidores del senador Gil
afirmaron que lo daban como ganador
desde antes de conocer los resultados.
Fue una noche de rumba. Pese a la ley
seca, la calle frente al edificio Finsema se
convirtió en discoteca ambulante. Sobró
la cerveza, el whisky y el aguardiente.
Hubo reggaetón, merengue y música
tropical. “Celebramos porque ganamos
con Gil ”, dijo Astrid Velásquez, quien
no supo responder los motivos que la
llevaron a apoyar al senador.

Sede de Yolanda Pinto, 8:30 p.m.
El festejo en esta casa liberal fue con
sobriedad. Alfonso Pinto Afanador,
director de la campaña, dijo que pese
a que ganaron es triste saber que en
Santander aún son efectivas las dádivas
y contratos que ofrecen otros candidatos
para ganar un puesto en el Congreso: “Esa
es la mejor campaña para algunos, repartir
plata, prevendas, la imagen, la inteligencia
y el servicio no dan resultados”.

Sede Alfonso Valdivieso, 8:50 p.m.
Sin licor, sin música y con esperanzas
de ganar, aunque los resultados en ese
momento demostraban lo contrario.
Alfonso Valdivieso aseguró que aún
era muy temprano para hablar de
posibles ganadores o perdedores: “Tengo la posibilidad de obtener una
votación favorecedora”, expresó el ex
Fiscal General quien indicó que durante
toda la campaña en muchos partidos
prevalecieron la coacción y las prevendas,
por encima del debate y las ideas.

Sede de Mario Suárez Flórez, 9:15 p.m.
Parecía como si allí nunca hubiese existido
una sede política de un aspirante.
Asustaban en la sede del candidato liberal
Mario Suárez Flórez, la fórmula a la Cámara
de Representantes del joven aspirante Juan
Manuel Galán Pachón, quien ganó una de
las 100 curules al Senado de la República.
Las puertas estaban cerradas, el silencio
era el más abrumador contendor y no había
ni una sola persona que opinara sobre la
posible derrota.

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