Padres deben acompañar a sus hijos universitarios

Feb 23, 2010 | Institucional

La afirmación fue hecha por Elsa Pinilla de Serrano, orientadora familiar de la Universidad de Navarra (España) y consultora del programa Promovemos la Excelencia Profesional (PEP), quien estuvo en la UNAB el jueves 11 de febrero dictando la conferencia “La familia como soporte del universitario”, convocado por la Vicerrectoría Académica y Bienestar Universitario a cerca de un centenar de padres de familia de estudiantes de primeros semestres de la UNAB.

De acuerdo con la psicóloga, el paso de “colegial” a “universitario” es un proceso que no sólo afecta al joven que lo vive, sino a toda su familia. Explicó que a partir de los años 80 el núcleo familiar cambió, pues pasó de grupos de seis, ocho y hasta 12 miembros, a padres con uno, dos y máximo tres hijos.

“En la era de hoy la búsqueda del recurso económico y del éxito profesional ha hecho que los padres deleguen mucho la educación de sus hijos, y se ha creado en ellos una sensación de culpabilidad y para corregir eso, se han dedicado a complacerlos. Al atenderlos tanto, especialmente en lo material, los han hecho aún más dependientes, por eso es que algunas corrientes psicológicas afirman que contrario a lo que sucedía en los años 90, cuando la adolescencia terminaba a los 20 ó 21 años, hoy se dice que termina a los 25 y 30 años”, sostuvo Pinilla de Serrano.

Afirmó que por esa razón cuando entran a la universidad y notan que allí no hay ese control permanente que tenían en el colegio, “se desubican, porque hallan una libertad que todavía no son capaces de manejar; se estrellan con una cantidad de información que aún no pueden asimilar y muchas veces escogen el camino menos favorable para ellos, es decir, el de la conveniencia, el placer y el beneficio presente, que el de la proyección a futuro”.

“Por eso es importante que la familia siga haciendo presencia en la universidad, no para controlar, sino para acompañar. Para hacerse partícipe de la formación académica superior de su hijo. Incluso para aprender, pero además, para unirse a él y guiarlo”, dijo la orientadora en su diálogo con Vivir la UNAB.

Más información Vivir la UNAB No.317

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