Parabólicas, cada día más pequeñas

Mar 16, 2009 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

?Por Edwin L?pez Moya
jlopez2@unab.edu.co
En una carrera desesperada por mantener la fidelidad de sus asociados se ha convertido la existencia de los sistemas de televisi?n comunitaria del ?rea Metropolitana de Bucaramanga.
Ellos denuncian que empresas de televisi?n por suscripci?n como Une, Telmex y Cable Uni?n, les hacen competencia desleal por medio de promociones agresivas.
La oferta, que en el caso de Telmex, llegaba -al cierre de esta edici?n- a los 70 canales codificados por 23 mil pesos, con afiliaci?n, instalaci?n y el primer mes totalmente gratis (en barrios de estratos dos y tres), amenaza con disminuir considerablemente el ?m?sculo? financiero de las asociaciones sin ?nimo de lucro.

El malestar de la televisi?n comunitaria es general, sectores adonde no llegaban los operadores privados se han visto penetrados por sus redes en los ?ltimos meses.
San Bernardo, un barrio de estratos dos y tres, ubicado en la comuna Caldas-Reposo, al norte de Floridablanca, es uno de ellos. All? funciona desde hace 16 a?os la Asociaci?n de Copropietarios de la Antena Parab?lica de los Barrios San Bernardo, La Trinidad y Santa Fe (Acopabe TV).
Jos? Artemio Vargas, su representante legal, afirma que desde mayo de 2008 estas empresas llegaron ofreciendo paquetes de hasta 80 canales por un costo alrededor de 15 mil pesos durante los primeros seis meses de afiliaci?n.

De otro lado, usuarios como Gilberto Castellanos, del Jard?n del Limoncito, afirman que la calidad es la raz?n por la que abandonan la parab?lica: ?Me cambi? de servicio (a Telmex) porque ten?a la necesidad de acceder a una mejor televisi?n, a la televisi?n del mundo?, asegura Castellanos, quien paga 29 mil pesos mensuales por 80 canales.
Yuli Andrea Pab?n prefiere el sistema Arcost Tv.., de San Francisco, porque ?primero, me gustan los canales que salen; y segundo, el valor es adecuado para m?; los dem?s son muy altos?. Ella cancela 10 mil pesos cada mes por el derecho a ver 45 canales, todos incidentales (libres) provenientes de pa?ses como Bolivia, Puerto Rico y Venezuela, entre otros.

En el barrio Kennedy, al norte de Bucaramanga, aunque la presencia de los operadores de televisi?n por suscripci?n es poca, Daniel Gil, representante legal del sistema Acotvcom, asegura que ?algunas parab?licas del ?rea Metropolitana vienen trabajando con las u?as debido a que son comunidades pobres que no han podido hacerle frente a tanto ofrecimiento de Telmex, Une y Cable Uni?n?.

Juan Guillermo Usme, secretario general de Une EPM Telecomunicaciones, asegura que ?en el mundo de las telecomunicaciones, argumentar la competencia desleal es hasta cierto punto normal. Nosotros tenemos unas pol?ticas generales que no tratan de arrasar; lo que hacemos cuando entramos a un? mercado es, primero, cumplir todas las condiciones legales que la Comisi?n nos impone como oferentes de televisi?n; segundo, sabemos que estamos en un mercado de competencia en el que los precios son un factor determinante?.
Para Fernando Salazar Rueda, asesor del Grupo Funcional de Licencias y Operadores de la Comisi?n Nacional de Televisi?n (Cntv), no se puede hablar de competencia entre las dos modalidades porque sus razones de ser son distintas.
?Desde antes del a?o 2006, ven?an report?ndose quejas relacionadas con una supuesta competencia desleal entre los operadores. Ellos (las comunidades) dec?an que se sent?an desprovistos de cualquier posibilidad de supervivir con la llegada al mercado colombiano de los grandes jugadores de televisi?n por suscripci?n. La respuesta que se les ha dado es que si bien hacen parte como ?especies? de la televisi?n cerrada, t?cnicamente no puede hablarse de una competencia entre ellos?.

15 intent? hablar en ocho ocasiones con voceros de Telmex, pero Kelly Patricia D?az, directora de la oficina de Mercadeo y Contenido, le dijo a este medio que ?el tiempo de ellos estar?a muy reducido, por lo menos hasta dentro de dos semanas?; por tanto ser?a ?muy complicado -casi imposible- contactarlos?.
Con Cable Uni?n sucedi? lo mismo, 15 trat? de contactar en cinco oportunidades a Martha Mantilla Osorio, gerente de esta empresa en Bucaramanga, pero no pudo encontrarla.


Entre el tecnicismo y la realidad

La ley 182 de 1995, en su art?culo 21, establece las distinciones entre las modalidades en las que se circunscriben los sistemas comunitarios y los que son por suscripci?n.
Mientras los primeros hacen parte de la denominada televisi?n de inter?s p?blico, los segundos entran en la categor?a comercial.
Las diferencias radican en que los medios comunitarios son comunidades que se organizan para prestarse el servicio sin ?nimo de lucro, cuyos contenidos est?n orientados a ?satisfacer las necesidades educativas y culturales de la audiencia?, con limitaci?n territorial.
Los operadores de televisi?n por suscripci?n son agentes particulares que operan sin restricci?n territorial alguna, cuyo fin es ?satisfacer h?bitos y gustos de los televidentes, con ?nimo de lucro?; seg?n la ley mencionada.

Aunque los operadores de una y otra naturaleza en un principio no tendr?an porqu? competir, lo que sucede es que ambos corren por el mismo bot?n: dependen de asociados -las comunitarias- y usuarios -los concesionarios-, que al final terminan siendo lo mismo, personas con necesidades audiovisuales.

La disputa est? en la disparidad entre las normas que rigen cada una de las modalidades: el par?grafo 3 del art?culo 13 del Acuerdo 009 de 2006 (r?gimen de la televisi?n comunitaria) establece que los aportes ordinarios de los asociados no pueden exceder ?la suma equivalente al 0.0368 de un salario m?nimo mensual legal vigente?, 18.400 pesos; a esta tarifa se le conoce como ?techo?.
En la otra orilla, el Acuerdo 010 de 2006, en su art?culo 7, promete que la Cntv ?establecer? una tarifa m?nima mensual que podr?n cobrar? los concesionarios. Casi tres a?os despu?s, el ?piso? legal a?n no existe.


El vaiv?n de los ?hijos pr?digos?

La ausencia de la tarifa ?piso? permite que los cableoperadores ofrezcan sus paquetes de servicio con tarifas cercanas -a veces por debajo- a las que manejan los sistemas comunitarios; haciendo que los asociados se retiren de ?stos ?ltimos para aprovechar, as? sea por unos cuantos meses, la ?ganga?. ?Usted sabe que en la sociedad de consumo la gente prefiere lo regalado. Nosotros debemos soportar hasta que pase el tiempo de la oferta y la gente empiece a pagar el verdadero costo.
Ah? s? buscan inevitablemente el ?colch?n?, la televisi?n comunitaria?, asegura ?lvaro G?mez Velasco, directivo de la Asociaci?n de Copropietarios de Antena Parab?lica de los barrios La Argentina y San Telmo (Asocoapast), en Piedecuesta.

Precisamente esto ?ltimo genera un ?efecto carrusel? en los usuarios, que termina afectando a las comunitarias. Lo que sucede es que mientras ?stas esperan el regreso de sus ?hijos pr?digos?, dejan de recibir los aportes mensuales y el d?ficit se dispara.

Salazar Rueda explica que el fen?meno se debe a que no existe una cultura de pertenencia hacia los sistemas comunitarios, que ellos mismos debieron haber creado: ?Cuando a la gente que recibe el servicio en su hogar no le explican de lo que se trata? -tal vez nunca les dijeron que eran asociados, que no pagaban arriendo sino que eran copropietarios del sistema-, sucede que llegan los operadores con ofertas y la gente se sale del servicio de la comunitaria porque no ve la diferencia, cree que es lo mismo?.
El argumento del funcionario de la Cntv no es del todo errado, existen asociaciones que se limitan a cobrar peri?dicamente el servicio sin que sus afiliados ni siquiera conozcan los estatutos de la asociaci?n de la cual hacen parte. Hay otros, como es el caso del Comit? Empresarial de la Antena Parab?lica de la Junta de Acci?n Comunal del barrio Los Rosales, en Floridablanca, ?en los que hasta los representantes legales de estos sistemas, a pesar de que se quejan de la presencia de las empresas privadas, al mismo tiempo son suscriptores de ?stas.
Ruth Hern?ndez de Benavides, coordinadora de este comit?, asegura que en el ?ltimo a?o han perdido alrededor de 900 asociados.
De 1.400 que registraban a inicios de 2008, en agosto del mismo a?o cerca de 500 abonados segu?an aportando 8 mil pesos mensualmente. ?El golpe nos lo dio Cable Uni?n, nos arras? con promociones de 10 mil pesos los primeros tres meses y 15 mil el resto del a?o?. Luis Hern?ndez Rey, presidente de esta parab?lica, paga 15 mil pesos a este cableoperador por 80 canales.??

Lo que manda la ley
Para el empresario de la televisi?n comunitaria, Alberto Pico Arenas -presidente de la C?mara de Entidades de Televisi?n, Comunicaci?n y Recreaci?n (Comunicar)-, a ?sta le ponen m?s ?trabas? legales que a los concesionarios a la hora de operar.
?A las empresas privadas se les permite cobrar lo que quieran, no tienen el ?piso? que deber?an tener; en cambio a las otras les ponen una tarifa ?techo? que las hace inviables y las quiebra, m?s cuando las obligan a hacer televisi?n propia?.

Seg?n el art?culo 17 del Acuerdo 009 de 2006, ?todo licenciatario del servicio de televisi?n comunitaria debe emitir un m?nimo de producci?n propia? dependiendo, primero, de su cobertura; y segundo, del n?mero de canales codificados que distribuya, siendo 7 el m?ximo permitido.
Sistemas que cubren menos de 2.000 asociados deben producir una hora semanal, ?comunidades organizadas con una cobertura entre 2 mil y 8 mil usuarios, dos horas semanales de producci?n, una hora adicional por cada mil usuarios m?s y 30 minutos por cada se?al codificada que emita?.


Codificados, un dolor de cabeza necesario

Algunas comunidades no son capaces de cumplir todas las exigencias, muchas han tenido que incorporar las se?ales codificadas para tratar de garantizar la fidelidad de los asociados; pero los precios en el mercado no son estables y ?stos cada d?a son m?s importantes frente a los grandes operadores. Seg?n comentan quienes pertenecen al gremio comunitario, los negocios con empresas intermediarias como Digital Communication System (DCS) -quienes comercian derechos de emisi?n de programadoras internacionales en Colombia- siempre est?n sujetos al comportamiento del d?lar en el mercado.

El precio por el derecho de transmitir contenidos de programadoras extranjeras se establece respecto al n?mero de usuarios que la comunidad interesada reporta.
Las tarifas oscilan entre los 30 y 80 centavos de d?lar por persona, que deben ser pagados mensualmente seg?n la tasa que rija a la moneda en el momento de hacer el pago.
En otras palabras: si hoy una comunidad de 2 mil asociados con 7 canales codificados, paga el derecho de bajar se?ales y distribuirlas a 30 centavos de d?lar, y ?ste est? a 2.500 pesos, el total a pagar por derechos de autor ser? 10 millones 500 mil pesos. El pr?ximo mes esta tarifa puede bajar o subir.

Adem?s de lo anterior, el art?culo 14 del mismo acuerdo impone un gravamen del 7% a los ingresos brutos de la televisi?n comunitaria si ?sta emite los siete codificados permitidos.
En caso de que sean menos los canales extranjeros de este tipo, a ese 7% se le restar? un punto porcentual por cada se?al codificada que la comunidad no emita.
Siguiendo con el ejemplo anterior, un sistema de 2 mil usuarios, que logre recaudar 20 millones de pesos mensuales y que distribuya efectivamente el tope de canales codificados, tendr?a que sumarle un mill?n 400 mil pesos a esos 10 millones 500 mil, para un total de 11 millones 900 mil en egresos monetarios; sin contar costos de producci?n, administraci?n y mantenimiento de redes.

Esto al final termina creando una especie de ?caldo de cultivo? para ?hacerle la vuelta? a la norma, que consiste en el ?subreporte? de usuarios o en bajar se?ales no libres de manera ilegal.
En el ?rea Metropolitana de Bucaramanga ning?n operador de los 9 consultados, privados y comunitarios, se anima a dar cifras exactas sobre su cobertura: los primeros argumentan razones de competencia; los segundos, dicen no tener datos actualizados.


Cifras contradictorias
Jes?s Villamizar Gonz?lez, presidente de la Red de Sistemas de Televisi?n del Oriente Colombiano, organizaci?n que agrupa a 21 asociaciones comunitarias de las 31 que existen en el ?rea Metropolitana, cree que entre ?stas ?hay una gran tendencia a desaparecer, se dice que entre 2009 y 2010 todas las organizaciones menores de 1.000 usuarios, desaparecer?n. Y es por l?gica, porque toda la competencia viene ofreciendo el ?triple play?: ofrecen televisi?n, tel?fono e Internet a unos precios promedio de 75 mil pesos, eso es regalado?.
Contrari?ndolo, Salazar Rueda desestima que la televisi?n comunitaria tenga tal riesgo. Seg?n cifras de la Cntv, el crecimiento mostrado por los operadores sin ?nimo de lucro, de 117 existentes en Colombia en 2006 pas? a 612 en la actualidad, demuestra que estas comunidades se han venido fortaleciendo.

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