Psicóloga como Facilitadora de Inclusión de adultos con Parálisis Cerebral

Jul 18, 2011 | Institucional

Hace 4 meses regresé a Bucaramanga, luego de haber vivido 5 años en la ciudad de Nueva York.  Todo comenzó con una iniciativa de la Doctora Liliana Quiñónez, Directora del Programa de Psicología de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.  Un día, en el año en el año 2004, me llamó a su oficina y me presentó una convocatoria del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para seleccionar Psicólogos y Trabajadores Sociales con el fin de ir a la ciudad de Nueva York a trabajar en diferentes instituciones que proveían servicios a personas en situación de discapacidad.

El riguroso proceso de selección duro 1 año y cuatro meses, tiempo en el que paralelamente continuaba con mis estudios.  En marzo de 2006 recibí el título de Psicóloga, otorgado por la UNAB y en agosto del mismo año, me fui a trabajar a “United Cerebral Palsy of New York City” (Unidad de Parálisis Cerebral de la Ciudad de Nueva York), allí comencé como coordinadora de servicios para 25 adultos con parálisis cerebral.  El trabajo consistía en ayudarles a gestionar los recursos que el gobierno ofrecía para mejorar su calidad (Acceso e inclusión en programa de salud, terapias, vivienda, transporte, alimentación, rehabilitación, recreación, y movilidad).  Gracias al manejo de los idiomas inglés y el español podía ayudar especialmente a las familias latinas, a las cuales se les hacía más difícil acceder a esos servicios. Este trabajo me permitió conocer la ciudad muy bien ya que debía ir a visitar a los clientes del programa en sus diferentes ambientes: vivienda, trabajo, centros de rehabilitación, centros médicos o en cualquier otro lugar en la comunidad.

Después de un año y medio como coordinadora, me ascendieron a Directora de un Programa de Habilitación, en el cual gestioné servicios a 55 adultos con parálisis cerebral. Dicho programa funcionaba de lunes a viernes de 9am a 3pm, tiempo en el que las personas en situación de discapacidad aprendían conocimientos de acuerdo con sus intereses y sus necesidades cotidianas (leer, marcar el teléfono, reciclar, trabajar en computador y demás actividades agradables y motivantes para ellos). Dirigí un equipo interdisciplinario de 4 especialistas en habilitación, 13 asistentes de habilitación, una psicóloga, dos trabajadoras sociales, una terapeuta física, una terapeuta ocupacional, y una enfermera. De los 55 clientes del programa solo 3 caminaban con asistencia, 15 utilizaban silla de ruedas motorizadas y los 37 restantes necesitaban ayuda para la movilidad de sus sillas; todos ellos necesitaban asistencia par ir al baño y para comer.  

Durante 3 años estuve a cargo de este Programa, fue mi primera experiencia como Directora,  fue un reto inmenso, pues yo era la más joven de mi equipo y una “novata” en el tema de la supervisión, las regulaciones estatales y las normas del funcionamiento de las entidades prestadoras de servicios de salud. Fue una gran experiencia de aprendizaje y crecimiento personal, tuve que estudiar mucho y además dedicar tiempo adicional para mejorar la cultura organizacional, entrenar a lo empleados, y crear protocolos que garantizaran la seguridad de los clientes que estaban bajo nuestro cuidado.

Durante mi tiempo libre me dedicaba a disfrutar Nueva York, la llamada “Gran Manzana”, que ofrece infinidad planes en las diferentes épocas del año: en el verano presencié muchos festivales de música y teatro en las calles, parques y playas; en otoño,disfrutaba los festivales gastronómicos; en el invierno participé de del patinaje en hielo; y en primavera aproveché para disfrutar de los parques y campos al aire libre.  Durante mi estancia en Nueva York, también fui voluntaria de la Cruz Roja de Greater New York, donde tuve la oportunidad de capacitarme y prestar servicios de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar en la Maratón de Nueva York, así mismo, colaboré en abrir refugios en los casos de desastres naturales e incendios  que afectaban a los habitantes más vulnerables de la ciudad.

Durante mi estadía en Nueva York tuve la oportunidad de hospedar a mucha gente en mi casa; siempre he sido una persona muy descomplicada y generosa y por eso cuando en Colombia alguien anunciaba su viaje a  NY y se acordaba que yo vivía allá,  no dudaba en llamarme.  Yo les ofrecía mi casa y les guiaba por la ciudad, para que pudieran organizar el tiempo de la mejor manera y alcanzaran a recorrer los sitios más significativos de la ciudad, y aquellos lugares que  solo se descubren luego de un bueno tiempo viviendo en la ciudad.

Fueron 5 inolvidables años, fundamentales para mi crecimiento como ser persona y para mi desarrollo profesional como Psicóloga egresada de la UNAB.

 

 

 

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