Condolencias

May 13, 2021 | Institucional

La Sala General de Corporados, los miembros de la Junta Directiva, su Presidente, el Rector, vicerrectores, el Secretario General y Jurídico, directivos, docentes, empleados administrativos, estudiantes y toda la comunidad que hace parte de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB, lamentan profundamente el fallecimiento del doctor Jaime Gutiérrez Rivero, ocurrido este miércoles 12 de mayo.

Gutiérrez Rivero hizo sus estudios en el colegio San José de Guanentá en San Gil, se hizo abogado en la Universidad Externado en Bogotá y estuvo vinculado al poder judicial del cual, a los 32 años, fue Magistrado del Tribunal Superior de Bucaramanga. A la UNAB llegó como profesor de la materia Teoría del Estado, en los inicios de la Facultad de Derecho, de la cual fue uno de sus principales animadores.  

En 1976 fue su decano, en reemplazo de José Manuel Arias Carrizosa, y perteneció a esta casa de estudios como miembro de la Junta Directiva. En una entrevista concedida con ocasión de los 40 años de esta Facultad reconoció que “la tendencia era crear una facultad enfocada a la administración pública y privada, pero luego empezamos con la tendencia al Derecho Penal y al Derecho Civil ya que todos los profesores ejercían la función pública”. Posteriormente continuó ejerciendo la docencia en la carrera de Derecho. 

Ya retirado vivió muy cerca de la UNAB, en el barrio El Jardín, a donde era consultado permanentemente. El año 2012, en una entrevista para la revista Kienyke, dijo sobre la muerte, “estoy en la frontera de la vida, hay un fenómeno, entre más viejo más se aferra uno a la vida, eso me parece horroroso. No le tengo miedo a la muerte, le tengo miedo es a la parafernalia de la muerte”.

La UNAB expresa su pesar por la partida de este jurista, oriundo de Mogotes, quien tuvo una brillante trayectoria como servidor público, lector empedernido, humanista, amante de la obra de Jorge Luis Borges y estudioso de la vida de los santos, entre algunas de sus actividades por las cuales era ampliamente reconocido.

 

Ir al contenido