Sobredosis de Jazz

Ago 21, 2013 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
Los integrantes de Tennessee State University Jazz Collegians se encargaron de contagiar con su sabor a los más de 600 asistentes al auditorio de la UNAB que les acogió a su paso por Bucaramanga el pasado martes 6 de agosto.

Traídos desde Nashville por la Embajada de Estados Unidos y la Red de Centros Colombo Americanos, y luego de presentarse en la Feria de las Flores de Medellín, esta banda deleitó tanto a melómanos como no iniciados, con ráfagas de este género musical nacido en el estado de Luisiana por allá a mediados del siglo XIX.

Portado en la sangre de los esclavos llegados de África y encarnado en una veintena de jóvenes, el jazz fue el amo y señor de una noche de delirio en la que cada uno de los asistentes se olvidó de sus angustias, y a su modo intentó llevar el ritmo que por momentos arrancaba expresiones de euforia cercanas al clímax.

Precedidos por la Big Band UNAB, estos muchachos interpretaron a su antojo y con acierto piezas como ‘Oye como va’ -de Tito Puente-, Party Hearty, Save your love for me adderly, para rematar con Detroit -Marcus Miller- en la que el melenudo saxofonista -alentado por su director- se encargó de trasladar al público a los bares de Nueva Orleans en un viaje mágico del que no se tienen antecedentes en esta ciudad colombiana que a veces posa de cosmopolita.

Con sobradas razones ratificaron los aplausos que sus antecesores se ganaron al tocar al lado de estrellas como Dizzy Gillespie, Lionel Hampton y Billie Holiday, exponentes de un jazz que se muestra como alternativa para quienes se niegan a perecer arrollados por el sonsonete de vallenatos y reguetón que han convertido a ésta en su capital planetaria.

Al término de la presentación, la decana de la Facultad de Música de la UNAB, Magnolia Sánchez Mejía, dijo: “¡Sencillamente espectacular! Tuvimos oportunidad de vivir y gozar de excelentes interpretaciones. La noche de jazz con la apertura de nuestra Big Band UNAB, brindó una cálida bienvenida musical a la banda visitante, que demostró en cada obra interpretada el swing que corre por sus venas. Creo que el director nos contagió a todos su energía, y realmente nos gozamos el concierto de principio a fin”.

El presidente de la Junta Directiva de la UNAB, Rafael Ardila Duarte, manifestó: “Este fue un excelente evento, con una calidad musical sorprendente. Tanto la Big Band de la UNAB como la banda de Tennessee hicieron una gran interpretación y entregaron una selección musical muy especial para los amigos del Jazz”.

El profesor Luis Gerardo Alférez, de Ingeniería de Mercados, expresó: “Fue una celebración ritual de la música. Impresionante la pasión con la que asumen cada tema, desdoblando su origen negro y transmitiéndolo a un público poco acostumbrado a este tipo de espectáculo. Se hizo fácil advertir, y vivir, el espíritu que se refleja en la perfección de la interpretación y en el goce que convierten cada tonada, donde la barrera del idioma se desdibujó para hablar todos en el idioma universal de la música. Una noche de estrellas negras, esta vez estampadas en el cielo bumangués, en la gran autopista de la cultura universal”.

Evolución

La big band The Collegians fue fundada en 1946, congregando a los veinte artistas más talentosos,  a quienes les brindó una beca de cuatro años y acceso a entrenamiento musical formal. Desde Nueva York hasta San Francisco, empezaron a divulgarse los comentarios sobre aquel pequeño conjunto musical del centro de Tennessee que se distinguía por sus arreglos musicales, talento y su presencia escénica, llegando a estremecer la audiencia de escenarios míticos como el Carnegie Hall.

Casi siete décadas después, The Collegians se mantiene como una parte integral de la Universidad del Estado de Tennessee y de la comunidad de Nashville, participando en festivales y alcanzado distinciones como la banda universitaria más sobresaliente en Cincinnati, Memphis y Arkansas.

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