Tabaquismo, problema de salud pública

Nov 22, 2005 | Institucional

En el 2004, según estudios del Ministerio de la Protección Social y el Instituto Nacional de Cancerología, en este país más de 17 mil personas pierden la vida al año por esta razón.

Según el médico Adalberto Campo Arias, profesor asociado al grupo de Neuropsiquiatría de la Facultad de Medicina de la UNAB, el consumo de tabaco puede tener dos inicios: la composición genética del individuo que hace casi imposible dejar el consumo. Y el entorno que permite dejar la ingestión del cigarrillo por medio de tratamiento médico o psicológico.

En la UNAB, la situación no es diferente. Adriana Margarita Cruz, estudiante de Derecho, explica que en la Universidad hay muchos fumadores que irrespetan el espacio público y que se debería prohibir el expendio en las cafeterías. La Presidenta del Consejo Superior Estudiantil, Laura Mercedes Torres, dice que puede proponer un proyecto para que "las personas sepan y tomen conciencia de dónde se puede y no se puede fumar".

Otros estudiantes no opinan lo mismo. "No me parece que se implementen zonas para fumadores y no fumadores (…) sería una discriminación para estas personas, que por el simple hecho de consumir cigarrillo no quiere decir que atenten contra la salud de los demás", explica Stella Rodríguez, estudiante de Contaduría Pública.

Investigaciones demuestran que se considera fumador a quien prueba al menos un cigarrillo diario y que quienes están en un círculo donde aspira humo, se convierte en fumador pasivo. Hoy, cursa en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes el proyecto de Ley 235 de 2004 que pretende regular el consumo de cigarrillo en el país.

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