Tecnología abre fronteras a la educación

Dic 15, 2005 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Mary Correa Jaramillo
msocorro@unab.edu.co
La realidad educativa de Santander ha mejorado en los últimos 2 años por cuenta de la tecnología, al ampliarse las opciones para que niños y jóvenes accedan a nuevas oportunidades en escuelas y centros técnicos y de educación superior.

Esas buenas perspectivas hacen suponer que 2006 será positivo en oportunidades para la educación, siempre y cuando el gobierno cumpla con la asignación de recursos y con la reacomodación de docentes para que haya maestros en todas las escuelas.

La Secretaría de Educación del Departamento señala que el crecimiento de las oportunidades de estudio se amplió 17% respecto a 2004. Eso significa que hubo más niños y jóvenes en los centros educativos y que se ha logrado mejorar la calidad de la enseñanza, como lo expresó el secretario de Educación Departamental, Héctor Murillo, al presentar ante la Asamblea de Santander, en noviembre, el proyecto de modernización de esa dependencia.

Las secretarías de educación se vincularon a instituciones que promueven la investigación y el desarrollo de la ciencia y la tecnología y esos esfuerzos se mantendrán en 2006 con el fin de mejorar la labor educativa en la que la tecnología es fundamental.

Apoyo a pequeños investigadores

En el caso de proyectos de investigación, como el Programa Ondas, se observa gran esfuerzo de los gobiernos locales y de instituciones como Colciencias, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), el Instituto Colombiano del Petróleo (Icp) y la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) por facilitar que el Programa cuente en 2006 con 150 millones de pesos que respalden 123 propuestas de investigación de 18 municipios.

Estos proyectos son presentados por estudiantes de primaria y secundaria quienes, apoyados por docentes, adelantan trabajos en cualquier área del conocimiento.

El apoyo a Ondas estará distribuido así: la Gobernación aportará $40 millones, la Alcaldía de Bucaramanga $50 millones, Colciencias $30 millones y la UNAB $29 millones. Este año Ondas se centró en Bucaramanga en atender a 3.500 niños y jóvenes en proyectos que fueron reestructurados y a 134 en los 29 proyectos abiertos, explicó el director de Investigaciones de la UNAB, Víctor Manuel Sarmiento, quien coordina el Comité Departamental de Ondas.

La Red de Universidades de Santander (UniRed) y algunas instituciones públicas y privadas también han ofrecido su apoyo a los gobiernos locales en la conformación de programas tecnológicos para la región, como constituir un parque tecnológico que ayude al desarrollo regional. Además, continúan respaldando las bibliotecas presenciales y virtuales.

Computadores para el campo

251 escuelas de 84 municipios de Santander, Norte de Santander, Cesar, Arauca, Guajira y Antioquia se verán beneficiadas en 2006 con el programa Computadores para Educar, que pretende apoyar la enseñanza del maestro y abrirle un mundo de conexiones a los niños y jóvenes que se acercan a esta tecnología.

El programa, que inició hace 5 años, ha permitido que 1’400.000 estudiantes de instituciones públicas de 903 municipios aprovechen el apoyo de 44.732 computadores para aprender.

En el Nororiente el programa cuenta con el apoyo de la UNAB, encargada de la capacitación y de orientar el trabajo de docentes que son luego instructores del proceso en las escuelas, explicó Maritza Rondón, directora de UNAB Virtual.

Durante 2005 la UNAB atendió a 34 municipios que se vincularon a la experiencia y capacitó a 2 docentes por escuela, ofreció asesorías técnicas y pedagógicas en cada localidad. Su labor le valió la renovación del convenio y la ampliación de la cobertura a otros 50 municipios para 2006.

Deserción se redujo,
pero falta

A pesar de que se han hecho esfuerzos por reducir la deserción, se siguen registrando cifras que preocupan. Durante 2004, en Colombia se retiraron de las aulas de primaria, secundaria y educación superior 760 mil estudiantes, un 7% de la población total matriculada. En Santander ese porcentaje fue similar, al salir de las aulas unos 7.000 estudiantes.

Para 2005, aunque los consolidados no están aún, se tiene un índice promedio de reducción de la deserción del 2% en todo el país, en especial en regiones como Antioquia, Santander y el Eje Cafetero, de acuerdo con el Ministerio de Educación.

Otro de los problemas que afrontó la educación en Santander fue la reubicación de docentes porque algunos no llegaron a sus nuevos sitios de trabajo y las escuelas permanecieron cerradas. La Gobernación determinó un plan de contingencia en noviembre, en el que asignó trabajos pedagógicos específicos a los estudiantes para evitar que pierdan el año lectivo por falta de maestros.

En una directiva gubernamental se señala que para 2006 las secretarías de educación municipales deberán tener resuelto el problema de los docentes.
Para profesores como la pedagoga Martha Cecilia Bautista, la fórmula de pasar el año sin clase y remediar el problema con la elaboración de un trabajo “no exime de responsabilidad a docentes, directivos y gobiernos locales que no han querido resolver sus diferencias laborales e intereses personales, para más bien concentrarse en formar a los hombres y mujeres del mañana, como lo requiere urgentemente el país”.

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