Todo lo que soñemos podemos hacerlo realidad

Sep 19, 2013 | Oferta educativa

Por Ricardo Jaramillo P.

“Marcianitos”, Pac Man, Tetris y Mario Bros son nombres que suenan familiares para los mayores de 30 años; así como Age of Empires, Mass Effect y Dragon Age lo son para los menores de esa edad. Todos son videojuegos, unos más complejos que otros, algunos exitosos, otros desconocidos, pero todos con algo en común: detrás de su concepción, desarrollo y funcionamiento hay una profesión involucrada, Ingeniería de Sistemas.

Así lo comprueba Adriana López, una barranquillera graduada de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Norte y quien lleva más de 20 años radicada en Canadá, donde desde hace 10, pertenece a la industria de los juegos de video como desarrolladora de la compañía Bioware.

“La empresa tiene una trayectoria de 18 años. Hemos tenido varios juegos galardonados a nivel mundial. Los juegos que hacemos son de rol, es decir, su misión es que marquen emocionalmente al usuario, que tengan una historia, que el jugador pueda ser parte de la misma. Trabajo en una de las tres franquicias de la Empresa, ubicada en Edmonton, que se enfoca en los productos Dragon Age, Mass Effect y una nueva propiedad intelectual que estamos desarrollando. En Dragon Age soy la directora de desarrollo, lo cual quiere decir que estoy encargada de la planeación, formación de equipo, presupuesto y procesos de un equipo de 200 personas”, afirmó.

Ella estuvo en la UNAB los días 10 y 11 de septiembre por invitación de la Facultad de Ingeniería de Sistemas de la UNAB, para hablarles a estudiantes y docentes sobre los alcances de la profesión en esa industria. Vivir la UNAB dialogó con ella.

 

¿Qué tan importante es el papel de un ingeniero de sistemas en el desarrollo de un videojuego?

Extremadamente importante. De las 200 personas que hacen parte del juego que coordino (Dragon Age), más o menos 70 son ingenieros de sistemas que trabajan en cinco áreas o equipos claramente identificados: Mecánica de juegos, encargado de las cámaras y la inteligencia artificial; Creación de herramientas, porque muchas de las que se necesitan para crear un videojuego son especializadas o no existen, y los ingenieros son los encargados de generarlas o modificarlas; Gráficas y manejo de memoria, que se encarga de hablar directamente con las máquinas y plataformas para las que desarrollamos y sacarles el mejor provecho para que el juego se vea espectacular; Interfaces, que desarrolla la presentación con la que el jugador interactúa, y el último equipo es Sistemas en línea, que crea páginas web y genera comunicación en redes.

 

¿Es bien recompensado el trabajo de un ingeniero de sistemas en esta industria?

Sí, pero no solo en ésta sino en muchas industrias. No paro de recomendar esta carrera porque es una formación básica que abre muchas puertas. En este momento la tecnología está en todos lados, ha llegado a ser parte de nuestra vida, tanto, que las nuevas generaciones no asocian tecnología con Ingeniería de Sistemas, pero la una es la otra: los celulares, los juegos, el correo electrónico, las listas, Skype, todo eso y mucho más necesitó de ingenieros de sistemas en el pasado, los necesita ahora y los necesitará en el futuro.

 

¿Hacia dónde va esta industria?

A que todo lo que pensemos lo podremos hacer realidad. Esa es una de las áreas que más me fascina de hacer parte de videojuegos. Algunas veces se toma un par de años, otras una década, pero poco a poco se dan los pasos hacia eso. Por ejemplo este año con los nuevos Xbox One y el PS4 (videoconsolas de juegos) hay muchas puertas que se han abierto, una de ellas es cómo traer juegos a la vida familiar; lo vimos hace un par de años con el Nintendo Wii, que permitió que los adultos interactúen con los niños, es una forma de conectar generaciones, las videoconsolas ya forman parte de las salas de las casas y eso lo estamos viendo todas las compañías. En este aspecto el cielo es el límite, hay que desarrollar todo tipo de juego que permita conectar familias, enseñar algo, escapar a otro mundo, todo eso se está haciendo realidad.

 

¿Y de las innovaciones tecnológicas cuál será la próxima revolución mundial?

Creo que las Google Glass (Gafas de Google) son las que tienen más potencial. Es una tecnología que puede revolucionar completamente el mercado, porque es el sueño de muchos de nosotros: cómo hacer que la información que se tiene en un celular se vuelva parte de nuestra vida, que nos dé información sobre lo que se está viendo sin usar las manos, poder entrar a Internet mediante la voz… Aún faltan un par de años para pulirse, falta ver a dónde llegará.

 

¿Cómo es la competencia en la industria de los videojuegos?

Como toda industria. La libre empresa significa evolución; significa que las pequeñas se vuelven grandes y las grandes evolucionan… Todo es parte del movimiento. Bioware específicamente tiene una visión clara de los próximos años y tenemos una serie de juegos y franquicias cuya propiedad intelectual le pertenece a la empresa, lo cual nos permite innovar y generar. Como en toda empresa, la competencia genera innovación, es parte del mercado.

 

Cuando uno habla de videojuegos se imagina a niños, adolescentes y adultos jóvenes pegados a las pantallas. ¿Sigue siendo así?

Los juegos son para todo el mundo, todos somos gamers (jugadores de videojuegos). Los juegos hacen parte de nuestra vida, desde pequeños hasta viejos. Muchas veces cuando estoy en auditorios y pregunto ¿quiénes son gamers?, solo uno o dos levantan las manos, pero luego les pregunto si han jugado Tetris, Pac Man o Solitario, todos levantan la mano. Quién en su celular no se ha sentado por cinco minutos y ha jugado Tetris, Culebrita o Scrabble mientras espera en una fila. Los juegos son parte de la vida y ahora hay tantos medios para jugarlos que creo que es imposible decir que alguien no sea un jugador.

Los juegos tienen muchos beneficios, además del que mencioné antes sobre la conexión entre generaciones, está el que se puede aprender mientras se juega y que en muchos casos es más interactivo que simplemente sentarse a pasar el rato.

 

¿Cuál es su mensaje para los ingenieros de sistemas que se están formando en la Universidad?

Disfrutar la universidad y aprender lo más que puedan en cuanto a la profesión, trabajo en equipo, creatividad y sobre todo, estar abiertos al aprendizaje, no solo en este momento sino por el resto de sus vidas. No sé cuáles serán las carreras de más auge dentro de cinco años, no sé cuáles industrias se abrirán o cuáles se cerrarán; pero la formación que han adquirido y la habilidad de aprender y adaparse a nuevas situaciones es lo que les va a permitir tener logros en su futuro.

 

¿Y para los profesores?

Las bases que están enseñando son extremadamente importantes: los algoritmos, bases de datos, los sistemas de redes no han cambiado, se han mejorado, pero las bases son las mismas. Lo importante es cómo enseñar esos fundamentos pero con nuevos ejemplos, nuevas tecnologías y estrategias que les permitan a los estudiantes entender por qué necesitan aprender esos conocimientos.

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