Un año de desorganización

Abr 4, 2005 | Institucional

Por Édgar Alfonso

El actual grupo de representantes de los estudiantes de pregrado está tan disperso que sus 'reuniones' se hacen por correo electrónico. Las constantes discusiones entre el presidente del Consejo Superior Estudiantil (CSE), Jesús Rodríguez Fernández, y los demás miembros de la junta directiva de esa organización han empañado la gestión del CSE, el cual, una vez más, no existe como grupo.

Algunos delegados aseguran que la buena asistencia de las primeras sesiones decreció, al punto de que el grupo no pasó de su sexta reunión. El principal ausente en ellas, manifiestan, fue justamente el presidente de la organización. Ante eso, Jesús Rodríguez expresa: "de cinco reuniones, tal vez no asistí a dos, pero fue porque las personas de la oposición me insultaron. Ante eso yo también fui un poco grosero y dije 'qué pena, pero yo represento a más de 800 personas que votaron por mí y ustedes no representan sino a 200'. Y decidí no volver".

Carlos Alfredo Liévano Martínez, estudiante de Ingeniería de Sistemas y representante ante la Junta Directiva y vicepresidente del CSE, comenta que "los representantes que no estaban muy involucrados en el Consejo vieron que había una confrontación entre dos bandos y dejaron de participar. Se dañó el debate, porque todo se veía como ataque al otro grupo".

Además del número de votos que obtuvo cada delegado y el derecho que éste les da para plantear sus ideas, el tema de las discusiones fue el proyecto de transporte para el Campus Central, presentado por Rodríguez, que no era bien visto por los representantes de los otros grupos escogidos. Al final, cada colectivo decidió trabajar por su cuenta sin pedir ayuda del resto.

Pero mientras los delegados reñían entre sí por la primacía de sus propuestas, la comunidad univer-sitaria desconocía sus ideas. Según opina el docente coordinador del proceso electoral de la Universidad, Franklin Figueroa Caballero, la mayoría de los estudiantes no conoce el nombre de sus representantes y mucho menos lo que han hecho desde que resultaron electos en mayo del año pasado.

"Se ha avanzado poco en este Consejo", dice Figueroa, quien durante los últimos períodos ha entregado un balance similar. "Ha transcurrido un año bastante lento y, por esa misma lentitud, al final son más los desaciertos que los aciertos".

El bus que rodó tres días

El proyecto bandera del presidente del CSE fue la ruta de bus que movilizaría a dos mil estudiantes al día entre el Campus Central y la carrera 33. Alcanzó a funcionar por tres días en noviembre de 2004, con un promedio diario de 20 usuarios. Ante la comunidad Universitaria, la propuesta parecía tener el respaldo del Consejo, pero según sus opositores, el proyecto estaba sobredimensionado y falto de planeación y su único 'doliente' era Jesús Rodríguez.

"Sobredimensionado no era, porque la necesidad existe y existía. Lastimosamente, mis sueños dependían de los directivos, no de mí", contradice el presidente, y señala: "Si la iniciativa viniera de un vicerrector, enseguida la harían, pero si viene de un estudiante preguntan: '¿Qué tan buena es la idea?".

Diego Martínez, estudiante de Derecho y miembro del Consejo Académico, sostiene que "nunca vimos realizable, serio ni fácil de materializar el proyecto de transporte. Cuando empezaron a funcionar los vehículos, no duraron ni una semana, porque no había un respaldo serio, un contrato, ni se habían definido cuestiones como el parqueo y el costo definitivo".

Jesús Rodríguez acepta que la gestión de un representante se mide por sus resultados, pero dice que éstos son difíciles de obtener porque "los estudiantes no tenemos eco en esos organismos [Junta Directiva y Consejo Académico]", afirmación con la que no están de acuerdo otros representantes. El docente Franklin Figueroa agrega otro motivo: "La mayoría de las propuestas fueron hechas sin ninguna planeación, sin tener en cuenta lo que en realidad necesitaba la comunidad estudiantil".

Los demás representantes aseguran que no responderán ante sus electores por esos fracasos, pues no eran proyectos suyos. Yurani Mendoza y Diego Fernando Martínez comentan que sus grupos se propusieron conformar los Comités Estudiantiles de Programa (CEP) y el semestre pasado fueron elegidos los primeros delegados. El viernes pasado se posesionaron los CEP del período vigente, con 45 estudiantes de siete facultades. Además, ocho miembros del Consejo participaron en el debate para definir el nuevo Reglamento Estudiantil de Pregrado, que regirá desde el segundo semestre de este año.

Al actual Consejo le quedan menos de dos meses y los delegados aseguran que seguirán tan activos como hasta ahora, pese a que trabajan solos. Para Carlos Liévano, el balance se podría poner en los siguientes términos: "Sí tuvimos representantes activos, pero no debate formal. En otras palabras, tuvimos representantes, mas no Consejo Superior Estudiantil".

Cartas del Presidente del CSE, Jesús Rodríguez, y el vicepresidente Carlos Liévano, sobre las actividades realizadas

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