Un viaje al sistema judicial de Estados Unidos

Abr 18, 2005 | Institucional

Por Édgar Alfonso

María Alejandra Amaya y Natalia Buenahora, estudiantes de Derecho de la UNAB, estuvieron una semana en el Estado de la Florida, Estados Unidos, para conocer el sistema judicial de ese país. El viaje fue el premio que recibieron por haber ganado, en octubre del año pasado, el Concurso Universitario de Oralidad Procesal entre 20 universidades colombianas.

Entre el 3 y el 10 de abril, estuvieron en cortes de Miami y Tampa y en la Universidad de Stetson (Tampa). Las acompañó su docente de derecho penal, Jaime Enrique Puentes Torrado, quien las guió durante el concurso.

María Alejandra continúa en Estados Unidos como turista y Natalia ya está en Bucaramanga. Cuenta que su pasantía empezó con visitas a las cortes de adultos del Condado de Dade en Miami para conocer la defensoría pública y presenciar una selección de jurados "igual que en las películas". Al día siguiente vieron los alegatos de conclusión del caso de un hombre acusado de allanar una casa.

Sobre su visita a una prisión estatal, Natalia cuenta que "a uno lo revisan como cincuenta veces. Con tanto mecanismo de seguridad yo me sentía aterrorizada. No se ve ningún reo blanco de ojos azules. Todos son negros y latinos", afirma.

También estuvieron en un reformatorio para menores. "Hay niños de 11 años con grilletes en pies y manos, con uniforme y número de reo. Incluso hay niños de seis años allí dentro", dice Natalia Buenahora.

En Tampa, las estudiantes visitaron la corte de apelaciones donde el 18 de marzo de este año se decidió desconectar el tubo que alimentaba a Terry Schiavo, la mujer que permaneció en estado vegetativo por 15 años y falleció dos semanas después. "Charlamos con un juez que conoció de cerca el caso. Nos habló de cómo veía Estados Unidos el principio de la vida y la cantidad de intereses políticos y religiosos que se movían en el caso. La corte decidió retirarle el tubo asumiendo que una persona tiene derecho a no vivir por medios artificiales si ésa es su voluntad".

El docente Jaime Puentes comenta: "El sistema judicial es más ágil, pero menos garantista que el nuestro. En Colombia hay normas que tienden a que se respeten más los derechos de los acusados". Y Natalia agrega: "Es una justicia muy impersonal, muy objetiva, poco humana. Al juez no le importa imponer 20 años de prisión o una cadena perpetua".

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