UNAB le apuesta a territorios libres de trata

Jul 22, 2019 | Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas

Captar, transportar, trasladar o recibir personas bajo amenaza, que han sido forzadas y engañadas para ser explotadas y abusadas por tratantes que a cambio reciben dinero, es quizá uno de los hechos más vergonzosos que sucede en casi todos los países del mundo. 

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “la trata de personas es un delito grave y una violación de los derechos humanos”.

La Organización revela que se ha informado que se han explotado víctimas en por lo menos 127 países.

Generalmente se relaciona la trata de personas con explotación sexual. Sin embargo, las víctimas también son sometidas a trabajos o servicios forzados, prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, extracción de órganos, explotación de la mendicidad ajena, matrimonio servil y esclavitud.

Este año, el Departamento de Estado de los Estados Unidos reportó que en 2018, 85.613 víctimas de trata de personas fueron identificadas en todo el mundo.

Colombia es considerado país de origen, tránsito y destino de este tipo de víctimas. Datos del Ministerio del Interior, revelan que, entre 2013 y 2018, se han presentado 502 casos de trata de personas. China, México, Argentina, Ecuador, Perú, España, Panamá y República Dominicana fueron los principales destinos de las víctimas.

Al 5 de junio de 2019 ya se han reportado 43 casos a nivel nacional. 

Para combatir este delito, la ONU presentó  en el 2000 el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, con el fin de “ayudar a las víctimas y promover la cooperación entre los países y hacer frente a ese delito”.

Pero las acciones no solo deben provenir de las autoridades. Conocer el problema permite que la ciudadanía se mantenga alerta y pueda brindar atención oportuna o evitar caer en este tipo de engaños.

Por eso, hace siete años la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) tomó la iniciativa de liderar el programa de Acción universitaria sobre trata de personas, a través de la docencia y la investigación. 

“La UNAB es una de las creadoras del capítulo de Colombia del Observatorio Latinoamericano de Trata y Tráfico de personas (ObservaLAtrata). En 2012 se realizó el primer encuentro nacional sobre trata de personas y allí convocamos todos los actores institucionales, sociales, académicos, de cooperación internacional y gubernamentales, relacionados con el abordaje de la trata y se conformó el capítulo”, indica la docente e investigadora del Instituto de Estudios Políticos y coordinadora del programa, Jakeline Vargas Parra.

ObservaLAtrata está presente en 15 países y entre sus objetivos está producir instancias de capacitación al interior de cada uno de los capítulos, espacio nacional o grupo promotor, y en cooperación entre ellos, mejorar las condiciones de trabajo y la efectividad en el combate de la trata y el tráfico de personas.

A raíz de ello nacen los agentes de cambio en la prevención de la trata de personas. Son jóvenes estudiantes de diferentes programas de la Universidad que ingresan a través del semillero de investigación del IEP, que trabaja de la mano con el observatorio. 

Como parte de la experiencia de formación como agentes de cambio, los estudiantes asisten a Campus Libre, un espacio que comenzó regionalmente y ahora es nacional. Allí, durante tres días, ellos tienen la posibilidad de acercarse a la comprensión del delito de la trata de personas, desarrollar habilidades que fortalezcan sus competencias para prevenir la trata en sus propios entornos familiares y sociales.

Para Jakeline Vargas, “el Campus les permite comprometerse con una causa de libertad, de dignidad, donde los chicos encuentran una forma de darle sentido a una apuesta política, a una apuesta social de transformación”.

Desde el semillero de investigación buscan identificar cómo trabajar con los funcionarios para mejorar la gestión pública en el abordaje de la trata. “Queremos trabajar con los candidatos a la alcaldía para que tengan en cuenta este tema dentro de sus programas de gobierno. También se está haciendo toda una estrategia de incidencia para que se conforme una veeduría ciudadana, principalmente una veeduría juvenil para poder supervisar y hacer ese ejercicio de participación ciudadana y veeduría sobre la gestión pública en Santander”, explica la docente.

En Santander, el Comité Departamental de Lucha Contra la Trata de Personas entre el 2010 y 2017 reportó 15 casos que fueron remitidos por el Ministerio del Interior a través del Centro Operativo AntiTrata (COAT). Gran parte de las víctimas se encontraba entre los 19 y 24 años (42 %) y los 25 y 29 años (33 %).

Este 30 de julio, la UNAB se une a la conmemoración del Día mundial contra la trata de personas e invita a la comunidad a que sean agentes de cambio para lograr tener territorios #LibresDeTrata.

 

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