Seleccionar página

Nueva patente en la UNAB: sistema robótico para rehabilitación de miembros superiores

Feb 16, 2024 | Ingeniería e innovación

La Superintendencia de Industria y Comercio le otorgó a la Universidad UNAB una nueva patente por la creación del Efector final adaptable para robot de rehabilitación de miembros superiores o Brazo-FIT, un dispositivo que asiste a pacientes que sufrieron accidentes cerebrovasculares con el fin ayudar a recuperar y mejorar la capacidad y movilidad de los miembros superiores de su cuerpo (brazos, antebrazos, manos o muñecas).

Cerca de dos horas tarda Johan Barragán Gómez, inventor del prototipo y docente asociado del programa de Ingeniería Mecatrónica de la UNAB, en su montaje y conexión. El dispositivo es ensamblado al robot manipulador que tiene la Universidad, junto a una computadora y a un gorro para electroencefalograma que debe usar el paciente para ser asistido en una sesión de 45 minutos.

Ya existen dos prototipos del Efector final adaptable para robot de rehabilitación de miembros superiores. / Foto Erika Díaz
El proyecto recibió el apoyo de la Universidad Autónoma de Manizales, con la Interfaz Cbsi, que es el cerebro-computador que permite monitorear al paciente. / Foto Erika Díaz

Antes del proceso terapéutico, cada paciente debe reconocer a través de su cerebro y mediante un entrenamiento con imágenes, los movimientos que realizará durante su sesión. Estos entrenamientos duran entre siete y nueve minutos para luego poder hacer la terapia con los movimientos asistidos por la inteligencia robótica.

Cada sesión de rehabilitación tiene un entrenamiento previo con imágenes que dura entre siete y nueve minutos. / Foto Erika Díaz.
El objeto amarillo en la imagen es un apoyo que se creó en una segunda fase, que sirve para mejorar el descanso de cada paciente. / Foto Erika Díaz.

Robótica de rehabilitación: un común denominador en patentes

“Yo he trabajado desde hace casi 10 años en mi línea de investigaciones con robótica de rehabilitación. Siempre ha sido un interés, desde que llegué aquí a la UNAB, en todo lo que trata de robótica de rehabilitación y ejercitación. Con el tiempo fui descubriendo que hay vacíos en la parte de las terapias de los pacientes con accidentes cerebrovasculares, por ejemplo, pues no hay asistencias precisas controladas repetibles, entonces la robótica permite hacer eso. Comencé hace varios años con proyectos para miembros inferiores y ahora he dedicado el tiempo al trabajo con miembros superiores y ahí fue donde inició esta idea”, afirmó Barragán Gómez.

El docente, quien también es estudiante del Doctorado en Ingeniería, comenzó este proyecto en el segundo semestre de 2020 junto a dos de sus estudiantes del programa de Mecatrónica, hoy graduados de la UNAB, Jhon Humberto Pérez Tarazona y Edwin Jurado Moreno.

“Duramos un año en la concepción de la idea, trabajando en el desarrollo del proyecto de grado de ellos. Seguimos con la fase de modificaciones y luego el tema de validación del prototipo en entorno real. Paralelamente se hizo la solicitud de patente en abril de 2022. Trabajamos en red junto a las universidades que pertenecen al Doctorado en Ingeniería y recibimos el apoyo de la Universidad Autónoma de Manizales, quienes tienen la Interfaz Cbsi, realizamos ajustes mecánicos y luego la validación real a través de la IPS Neurotrauma Center en Bucaramanga para que el sistema fuera seguro y tuviera un buen desempeño para una mejor experiencia del usuario”, añadió el profesor. 

“Para nosotros representa que todo lo que hicimos en la Universidad nos dio un fruto que avala el conocimiento que recibimos. Para la gente del común que sufrió un accidente y tiene poca movilidad en sus miembros puede llegar a ser una ventaja que su EPS le brinde esta ayuda para recuperar su movilidad, puesto que, la fisioterapia convencional puede ser agotadora para ellos”, comentó Pérez Tarazona. 

Dentro de las etapas siguientes del proyecto está la valoración médica para determinar el porcentaje de mejora que le puede brindar la terapia convencional y la terapia asistida con el prototipo a cada paciente. Además, según el docente, “esto se clasifica como un dispositivo biomédico y estos tienen que cumplir unas normas para poder comercializarse. El Invima nos dice qué tipo de dispositivo es y en qué categoría está. Ya sabiendo cómo está categorizado hay que hacer entonces el registro sanitario con una empresa aliada que nos fabrique el dispositivo para luego realizar un ensayo clínico. Mi meta es lograr comercializar todo esto que hemos venido trabajando con las otras patentes”.


Esta patente fue otorgada el 27 de diciembre de 2023 y es la sexta que recibe la Universidad por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio. Las otras han sido: Sistema de rehabilitación asistida, nacional e internacional; Entrenador de marcha para el ejercicio de los miembros inferiores humanos, en 2020; Plataforma de simulación de ciclismo de ruta y método para la realización de un ejercicio de ciclismo de ruta simulado, de 2021; y el Proceso para la obtención de bioabono a partir de excretas porcinas, de 2019.

Ir al contenido