Vanessa, una administradora que se le midió a trabajar en Shanghai

Sep 25, 2006 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
Vanessa Rugeles Villadiego tiene dos razones de peso para estar feliz: se casa el próximo año y acaba de ser contratada por una multinacional china con sede en Shanghai.

De 27 años y oriunda de Bucaramanga, Rugeles Villadiego vino a la UNAB el pasado viernes 15 de septiembre con el propósito de hacer los trámites correspondientes y graduarse por ventanilla como administradora de Empresas.

Se le notaba la prisa porque el martes 19 debía tomar un avión rumbo a París (Francia) donde está su novio y prometido, verlo, despedirse y luego cruzar medio mundo para de una vez llegar a trabajar en la empresa Jump, que se dedica a la fabricación de implementos de cocina, artículos de aseo personal y de belleza, y elementos para el aseo del hogar, su principal área.

Antes de que el horizonte le presentara esta oportunidad de oro, Vanessa había ido de intercambio durante un año a la Escuela Superior de Comercio (Sup de Co) de Montpellier (Francia), donde recibió la doble titulación que le permite el convenio vigente entre esa reconocida institución francesa y la UNAB.

Luego realizó dos prácticas profesionales. La primera, con el servicio comercial de la Embajada de Colombia en Francia, y la otra con el Grupo Casino, una multinacional de hipermercados que en Colombia es socia de la cadena de almacenes Éxito.

Su primer trabajo consistía en estar al tanto de los vínculos comerciales entre Francia y Colombia. Estando en esa labor aprovechó para pasar hojas de vida y fue cuando Casino la contactó para manejar las relaciones entre sus proveedores en China y las filiales en América del Sur (Argentina, Venezuela y Colombia).

“Cuando me encontraba en Casino conocí a la empresa Jump, así que en el momento de acabar la práctica y despedirme de ellos, me dijeron que les había gustado la forma como estaba trabajando y al poco tiempo me enviaron un correo electrónico preguntándome que si estaba interesa en vincularme con ellos”, recuerda Rugeles.

Luego definieron los pormenores del contrato y sin dudarlo un segundo Vanessa aceptó el desafío. Ahora tendrá bajo su responsabilidad desarrollar el mercado de Jump con todos sus compradores en América Latina.

Rugeles Villadiego le atribuye buena parte de sus logros a su empeño por aprender otros idiomas. Desde segundo semestre tuvo claro que su horizonte apuntaba a Francia y así empezó a tomar cursos en la Alianza Colombo-Francesa, al tiempo que adelantaba los niveles de Inglés que ofrece la UNAB. En su nueva etapa no es imprescindible que aprenda chino-mandarín pues se desenvolverá en inglés y castellano, pero ella dice que sacará tiempo para comprender lo básico de ese idioma.

Vanessa reconoce el aporte que le han dado la Facultad de Administración de Empresas y la UNAB no sólo desde que decidió irse a Montpelier y luego realizar las dos prácticas. “Comercio internacional lo aprendí en la UNAB, no en Sup de Co. Por conocimientos la UNAB es muy buena y lo sé porque estuve en esa otra universidad y no tenemos qué envidiarle a la educación francesa”, admite.

Cuando le preguntan de dónde es egresada, responde: “Mi universidad es la UNAB y en mis hojas de vida siempre coloco a Sup de Co como segundo y a la UNAB como primero. Uno no debe negar sus raíces y a quien le agradezco mi formación, mis prácticas y lo que he hecho es a la UNAB. Sup de Co puede tener más nombre en Francia, pero somos nosotros los que le hacemos el nombre a la UNAB. Todos los egresados de la UNAB tenemos que decirlo fuerte, hacer que la Universidad valga y así nos valorizamos”.

Y se atreve a dar un consejo a sus compañeros que apenas emprenden el camino: “Consíganse una empresa y empiecen a trabajar desde primer semestre. No importa lo que hagan, porque así les toque de ‘patines’, lo principal es perder el miedo a trabajar y conocer lo que es una empresa. Luego aprendan idiomas, porque eso es lo que abre puertas, así nos pensemos quedar en Colombia porque en términos de mundialización ya no estamos solos”.

Vanessa es la tercera de sus cinco hermanos que se va a trabajar al exterior y manifiesta que como está joven no tiene tantas ataduras, por lo que puede probar y conocer lo más que pueda, aunque no descarta regresar a Bucaramanga en un futuro.

Su familia se dedica a la joyería. Después de la muerte de su padre y convertirse en el respaldo de su madre, descubrió que la Administración de Empresas era su carrera. Su trayectoria y vinculación con Jump lo están demostrando.

No sabe mucho de lo que le espera en ese remoto país que organizará los Juegos Olímpicos del año 2010, ni siquiera qué tendrá que comer, pero afirma que después de haber vivido en un apartamento de 13 metros cuadrados en París, pagando un dineral, se le mide a cualquier situación.

En medio de tantos chinos y extranjeros que cada día llegan a esa latitud, Rugeles Villadiego está segura de que no se va a sentir sola. Además, en 2007 contraerá matrimonio con Geoffroy Fontaine, de quien se enamoró en los salones de Sup de Co y trabaja con la empresa de automotores Renault. 

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