Vendedores ambulantes: el color de la ciudad

Feb 4, 2020 | La calle del medio

La venta y comercio ambulante han existido por largos años. Se establecieron como pilares para el patrimonio histórico y cultural de diferentes ciudades. Los vendedores ambulantes son considerados como un subgrupo dentro de la categoría de comerciantes informales.

La mayoría labora como emprendedores independientes por largas horas durante el día, algunos de ellos recurren a esto por la flexibilidad que ofrece o porque no encuentran un empleo fijo o formal. Para gran cantidad de personas el trabajo informal es una opción más viable que uno en una empresa; por ejemplo, en él encuentran la flexibilidad de horario y pueden distribuir sus responsabilidades con las del hogar.

Estos trabajadores proporcionan a los consumidores productos diversos y de fácil acceso económicamente. Muchos de ellos vienen a la ciudad en temporadas específicas donde saben que tendrán acogida por los compradores, estas temporadas son: regreso a clases, vacaciones de mitad de año y en su mayoría Navidad, se establecen en mayor proporción en plazas públicas, parques, andenes e incluso callejones, exponiendo sus productos durante largas horas.

El comercio ambulante corre con ciertos riesgos a los que se exponen quienes incursionan en este trabajo. Uno de ellos es que las autoridades les confisquen sus productos de venta o les prohíban el espacio público, la inestabilidad en los ingresos también es un factor preocupante para estas personas. Sin embargo, son estos vendedores los que llenan de color las calles y parques de Bucaramanga, hablando con todo el aire disponible en sus pulmones se abren paso entre miles de voces llamando la atención de aquellos que transitan.

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