Ventana Hidalga

May 2, 2005 | Institucional

Por Nercy Gutiérrez

Docente de la Facultad de Educación

"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres".

(El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha II. Cap. Santafé de Bogotá, Panamericana Editorial 1997. Cap.LVIII P. 906)

Estas palabras dice don Quijote a Sancho después de salir del castillo de los Duques, donde recibieron muchas atenciones y los agasajaron con muchos banquetes que él particularmente afirma no haber disfrutado, al pensar en las ataduras u obligaciones que generan los beneficios recibidos.

Vemos como el tema de la libertad se presenta como un leiv motiv (motivo constante) en distintos pasajes de El Quijote, a través de variadas situaciones que permiten comprender la vastedad de un tema inacabado y ampliamente analizado por distintas disciplinas. En este caso don Quijote nos muestra que la libertad antes de llegar a ser una facultad del hombre para obrar o decir de una manera o de otra, es ante todo una conquista individual que el hombre logra a través de la puesta en acción de sus propias posibilidades. Él afirma que la libertad es un "Don" y entendemos en su discurso que es un don hermanado con la honra y la dignidad. Un don no en el sentido de dádiva o regalo, sino en el sentido de gracia especial o habilidad para determinado hacer.

Libertad, honradez y dignidad, triada que constituye al hombre como ser humano libre y con la capacidad para decidir sobre el mundo que le ha correspondido en suerte.

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