Cada proceso electoral, sea este del orden local, regional o nacional, nos debe interesar. Somos, por principios, una comunidad deliberativa que, particularmente, fue fundada bajo preceptos de libertad, autonomía y democracia. Justo ahora, cuando nos acercamos a unas nuevas elecciones presidenciales en Colombia, quiero hacer unos comentarios a todo el conjunto de estudiantes, profesores, directivos y empleados administrativos, con el fin de orientar el sano debate sobre este ejercicio al interior de nuestras facultades, departamentos, programas académicos y dependencias de apoyo.
- Las universidades estamos llamadas a ejercer un liderazgo sereno, responsable y profundamente comprometido con el debate de ideas. En este contexto, la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), junto con otras diez universidades privadas del país (Los Andes, EAFIT, Icesi, Norte, UTB, UAB, Uniminuto, Javeriana, Sabana, CESA y Rosario), y tres organizaciones aliadas como SURA, Comfama y VélezReyes+), viene participando en una iniciativa conjunta, denominada Cuidar la democracia, orientada a promover una cultura basada en el respeto, la deliberación informada y la pluralidad de ideas. Nuestros principios fundacionales no son simples enunciados, sino prácticas vivas que se expresan en la cotidianidad de las aulas, la generación de conocimiento, el diálogo abierto y la formación de “seres humanos que piensan con libertad, deciden éticamente y actúan con autonomía”, tal como lo declara nuestra propuesta de valor institucional. La UNAB no profesa militancia política alguna ni credo religioso. Somos, y debemos seguir siendo, una institución neutral, un espacio confiable para todos.
- Esa neutralidad no significa indiferencia. Por el contrario, implica un compromiso activo con la generación de escenarios donde todas las voces puedan ser escuchadas en condiciones de respeto y equidad. A lo largo de los años, hemos mantenido nuestras puertas abiertas a candidatos de distintas corrientes, brindándoles garantías para exponer sus ideas. Asimismo, hemos promovido foros, debates y encuentros que hoy son reconocidos por la sociedad civil -medios de comunicación, empresas, gremios económicos- como espacios serios y constructivos para la conversación pública.
- Con ese mismo espíritu, quiero invitar a toda nuestra comunidad a cuidar el entorno académico. La libre cátedra es un principio fundamental que defendemos con convicción. El disenso es legítimo y necesario. La conversación abierta también. Pero ello debe darse en un marco de rigor, equilibrio, respeto y responsabilidad evitando la demagogia, el sesgo ideológico o el proselitismo político.
- La formación universitaria no puede reducirse a la promoción de posturas particulares, sino que debe propiciar el pensamiento crítico, el análisis informado y la capacidad de cada estudiante para construir su propio criterio.
- Nuestro Código de Ética es claro al respecto: en el capítulo V, numeral a, dice de forma explícita: “En ningún caso, los Receptores del Código de Ética pueden utilizar su posición o influencia para incidir o participar de contiendas electorales o campañas religiosas en nombre de la Universidad, ni para promover que miembros de la Universidad tomen posiciones para estar a favor o en contra de un candidato, partido político o de una religión. La Universidad hace especial mención de esta norma sobre la conducta de sus profesores en su trabajo, guías de cátedra, clase o actividades académicas. Salvo cuando se trate de la sana controversia y de la exposición razonada de posiciones políticas o económicas”.
Cuidar la democracia empieza por salvaguardar nuestros espacios de conversación. En la UNAB seguiremos siendo un lugar donde pensar distinto es posible, debatir es un ejercicio enriquecedor y la formación de ciudadanos libres y responsables es nuestra mayor contribución al país.
Gracias por su atención,
Juan Camilo Montoya Bozzi
Rector
Bucaramanga, marzo 24 de 2026






