El matoneo nos impacta a todos

Jul 11, 2022 | Gestión Humana

Desde Gestión Humana, con el apoyo del programa de Psicología, hemos estado hablando del bullying o matoneo, brindando algunas herramientas para que tanto profesores como administrativos podamos estar atentos a estas situaciones que se pueden presentar en nuestra institución o con algún familiar en otro espacio educativo.

En la vida cotidiana de niños y jóvenes se presentan conflictos, algunos son simples conductas lógicas de la infancia y adolescencia, que comparten un espacio/tiempo en común. Pero existen diferentes clases de conductas agresivas que son repetitivas y crueles las cuales cada vez se están volviendo más frecuentes en el ámbito escolar, lo cual incrementa los problemas de salud mental, física, psicológica y la deserción escolar. De ahí, la necesidad de conocer y prevenir el acoso escolar.

Ya hemos hablado del concepto general de bullying y de cómo identificar que alguien está siendo acosado o está acosando a alguien más. En esta publicación queremos hacer énfasis en las razones por las cuales los niños no piden ayuda y los tipos de acoso.

Tipos de acoso

Existen tres tipos de acoso:

  • El acoso verbal consiste en decir o escribir cosas desagradables. El acoso verbal incluye:
    • Insultos.
    • Comentarios sexuales inapropiados.
    • Burlas.
    • Amenazar con causar daño.
  • El acoso social, a menudo denominado como acoso en relaciones. Consiste en dañar la reputación o las relaciones de una persona. El acoso social incluye:
    • Dejar a una persona de lado a propósito.
    • Decirles a otros niños que no deben ser amigos de una persona.
    • Divulgar rumores acerca de una persona.
    • Avergonzar a una persona en público.
  • El acoso físico involucra dañar el cuerpo o las posesiones de una persona. El acoso físico incluye:
    • Golpear/patear/pellizcar.
    • Escupir.
    • Hacer tropezar/empujar.
    • Tomar o romper las cosas de otra persona.
    • Hacer gestos desagradables o inadecuados con la mano.
  • Ciberbullying, es aquel que se produce usando como vehículo las redes sociales.

¿Por qué no piden ayuda los niños?

Las estadísticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos han encontrado que solo se informan el 20 % de los casos de acoso escolar. Los niños no hablan con los adultos por varias razones:

  • El acoso escolar genera en el niño una sensación de impotencia. Los niños quieren manejar la situación por su cuenta para sentirse nuevamente en control. Es posible que teman ser vistos como débiles o chismosos.
  • Los niños pueden temer una represalia de parte del acosador.
  • El acoso escolar puede ser una experiencia humillante. Es posible que los niños no quieran que los adultos sepan qué se dice de ellos, sea verdadero o falso. Temen que los adultos los juzguen o los castiguen por ser débiles.
  • Los niños víctimas de acoso se sienten aislados socialmente. Es posible que sientan que no le importan a nadie o que nadie podría comprenderlos.
  • Los niños tienen miedo de ser rechazados por sus compañeros. Los amigos pueden ayudar a proteger a los niños del acoso y es posible que los niños tengan miedo de perder su protección.

El tema del acoso no es cuestión de uno ni de dos. La responsabilidad e intervención en este tipo de casos es de todos y cada uno de nosotros. No valen las frases como “son cosas de niños”, ni divisiones entre buenos y malos, ni mucho menos mirar hacia otro lado y hacer como si ‘aquí no ha pasado nada’. 

No ignores el acoso. Si eres es testigo de algún caso, lo más importante que debes hacer es abordarlo de inmediato.

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